La Selección Argentina cerró el año con un 2-0 ante Angola, pero el verdadero espectáculo tuvo nombre y apellido: Lionel Messi. El capitán llegó, jugó y revolucionó Luanda. Desde el recibimiento multitudinario hasta el insólito momento en el que gran parte del estadio gritó su gol a favor, la Pulga volvió a demostrar que su magnetismo trasciende fronteras. Lautaro Martínez abrió el marcador tras una genial asistencia del 10 y luego el propio Messi liquidó el partido con un zurdazo que desató la ovación africana.
Antes de que rodara la pelota, el presidente de Angola, João Lourenço, ingresó al campo para saludar a los equipos y recibió de manos del rosarino la camiseta número 10. El clima protocolar quedó atrás con el pitazo inicial, cuando el local sorprendió con presión alta e intensidad, complicando a un Argentina que tardó en acomodarse. Aun así, Messi empezó a encender motores: primero con un remate que exigió a Hugo Marques y luego con otro intento tras asistencia de Thiago Almada.

El quiebre llegó con una jugada que resumió la sociedad Scaloni Style: Messi filtró, Lautaro controló y definió entre las piernas del arquero angoleño. En el segundo tiempo, la Albiceleste manejó el ritmo con tranquilidad, pero sin liquidar el resultado… hasta que apareció otra vez el capitán. Lautaro devolvió gentilezas, Messi enganchó y cruzó su remate para el 2-0 que hizo estallar a los hinchas locales, rendidos ante el mejor del mundo.
La función del 10 terminó a los 85 minutos, reemplazado por el debutante Joaquín Panichelli. Con el tanto marcado, Messi llegó a 895 goles y 401 asistencias en 1134 partidos, rozando los 900 gritos oficiales. En la Selección ya acumula 115 goles y 61 asistencias, números que siguen cimentando su leyenda mientras Cristiano Ronaldo —hoy con 953 goles y envuelto en polémicas— atraviesa un cierre de año muy distinto.
Con este cierre luminoso, Argentina dio por terminado su 2025 y ahora solo resta esperar el sorteo del Mundial. La Albiceleste se retira de Luanda con una certeza: si Messi juega como en esta gira, el 2026 puede tener otra epopeya escrita en su zurda.
Guiño al Mundial
“Orgulloso de seguir representando a mi país y defender la celeste y blanca”, expresó Messi al final del partido, en un posteo en la red social Instagram, en lo que es interpretado como un gesto más que refleja su deseo de jugar el Mundial 2026 que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos.
