Después de varios días alejado de las cámaras tras la derrota de la Selección argentina en la final del Mundial 2026, Lionel Messi volvió a aparecer públicamente y eligió un escenario completamente distinto al de las grandes competencias internacionales: una tribuna del Club Atlético Unión de Arroyo Seco para presenciar un encuentro de la Primera C.
El capitán argentino asistió junto a su hijo Mateo al partido entre Leones FC y Central Córdoba de Rosario. Con un abrigo negro, la capucha puesta y un mate en la mano, siguió de cerca el compromiso, que terminó con victoria por 2-0 para el conjunto rosarino, correspondiente a la 21ª fecha del campeonato.
La presencia del rosarino marcó su primera aparición pública desde la caída frente a España en la final disputada en el MetLife Stadium. Aquella noche dejó el campo de juego sin hacer declaraciones y tampoco regresó al país junto al resto del plantel. Recién el martes volvió a Rosario en un vuelo privado junto a su familia y permaneció resguardado en su casa de Funes hasta este sábado.
Leones FC, el club que representa a la familia Messi y que este año comenzó a competir en la cuarta categoría del fútbol argentino, ocupa el cuarto lugar de la Zona B tras esta derrota, detrás de Cañuelas, Luján y Deportivo Español.
La institución es encabezada por Matías Horacio Messi, uno de los hermanos mayores del capitán argentino. Además, su hermana María Sol y su sobrino Tomás Matías integran la comisión directiva. El duelo frente a Central Córdoba es considerado uno de los clásicos del ascenso rosarino, por lo que la presencia del campeón del mundo no pasó inadvertida y fue captada por la transmisión oficial.
El encuentro dejó, además, una curiosidad que llamó la atención: Central Córdoba tuvo entre sus titulares a Joaquín Messi, mediocampista de 24 años surgido de las inferiores de Newell's, quien lució la camiseta número 10. Pese a compartir el apellido con el astro rosarino, no existe ningún vínculo familiar entre ambos.