México arrancó con el pie derecho su participación en la Copa del Mundo 2026 al imponerse por 2 a 0 sobre Sudáfrica en el encuentro que abrió oficialmente el certamen ante un Estadio Azteca colmado.
Sin desplegar un juego brillante, el conjunto dirigido por Javier Aguirre hizo los deberes frente a un rival que desde el inicio mostró una propuesta extremadamente conservadora. Sudáfrica prácticamente renunció al ataque durante gran parte del partido y apostó a cerrar espacios, acumular jugadores en defensa y resistir los embates del seleccionado local.
La estrategia africana duró apenas nueve minutos. En una de las primeras llegadas claras del encuentro, Julián Quiñones abrió el marcador y desató el festejo de los más de 80 mil espectadores presentes en el histórico estadio mexicano.
Con la ventaja a su favor, México monopolizó la posesión de la pelota y controló el desarrollo del juego, aunque sin lograr una gran cantidad de situaciones de peligro ante un rival que continuó refugiado cerca de su área.
Sudáfrica mostró muy poco en ofensiva. Sus escasas aproximaciones llegaron a través de pelotazos largos y algunas acciones aisladas de contragolpe que nunca lograron inquietar seriamente al arquero mexicano. El conjunto africano terminó ofreciendo una de las versiones más cautelosas de la jornada inaugural, priorizando evitar una goleada antes que buscar el empate.
La tranquilidad para los dueños de casa llegó a los 22 minutos del complemento cuando Raúl Jiménez apareció para marcar el segundo tanto de la noche y sentenciar prácticamente el resultado.
Con el 2 a 0 consumado, el encuentro parecía encaminarse a un cierre tranquilo. Sin embargo, los minutos finales estuvieron cargados de tensión y fricción.
Primero fue expulsado Siphephelo Sithole en Sudáfrica. Luego, a poco de finalizar el complemento vio la tarjeta roja su compañero Themba Zwane, dejando al conjunto africano con apenas nueve futbolistas sobre el terreno de juego.
Cuando el partido ya ingresaba en tiempo de descuento, la sorpresa llegó del lado mexicano. El capitán César Montes protagonizó una dura infracción y el árbitro no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa, privándolo de estar disponible para el próximo compromiso de su selección.
De esta manera, el encuentro inaugural terminó con tres expulsados, dos de Sudáfrica y uno de México, en un cierre mucho más caliente de lo que había sido el desarrollo general del partido.
Más allá de no haber brillado, México cumplió con la obligación de ganar en casa y sumó tres puntos fundamentales para comenzar su camino mundialista. Sudáfrica, en cambio, dejó una imagen preocupante por su escasa ambición ofensiva y deberá mejorar considerablemente si pretende tener aspiraciones de avanzar a la siguiente fase.