Marcelo Moretti volvió a quedar en el centro de la escena con una reaparición pública tan inesperada como controvertida. A poco más de un mes de haber sido destituido como presidente de San Lorenzo, el exdirigente participó de un streaming partidario donde se mostró relajado, desafiante y con frases que volvieron a generar un profundo malestar en el mundo azulgrana.
La aparición se dio en el canal El método azulgrana, donde Moretti llegó con una remera del club, una caja de empanadas y una actitud distendida, al punto de compartir risas, jugar a los videojuegos y hablar como si se tratara de una charla informal. Ese contexto contrastó con la gravedad de las denuncias judiciales que pesan sobre él y con la crisis institucional que atraviesa San Lorenzo.
En ese marco, el exmandatario volvió a negar haber cobrado una coima de 25.000 dólares, hecho que detonó el escándalo que derivó en su salida del cargo. Pero lo que más impacto causó fue la forma en la que se refirió al dinero.
“Tengo 50 años, me fue muy bien en la vida, no me cambian la aguja 25.000 dólares, ni 100.000 ni 200.000. Lo digo con humildad”, lanzó sin rodeos, en una declaración que rápidamente se viralizó y desató la indignación de los hinchas.
Moretti también buscó reivindicar su gestión deportiva y aseguró que tenía injerencia directa en el armado de los planteles. “A los técnicos les decía: este es el presupuesto, pero dejame algún tiro a mí. Algo entiendo de esto”, afirmó, adjudicándose decisiones en materia de incorporaciones durante su mandato.
Las inhibiciones que marcaron su gestión
Más allá de su defensa pública, la herencia que dejó su conducción sigue pesando en San Lorenzo. Durante su primer año de gestión, en 2024, el club acumuló una catarata de inhibiciones por deudas, principalmente ante la FIFA, que condicionaron seriamente los mercados de pases.
Entre los casos más relevantes se encuentran:
Cristian Zapata, por incumplimiento de pago.
Diego “Torito” Rodríguez, por deudas salariales.
Adam Bareiro, por una deuda con Monterrey.
Diego Herazo y Rafael Pérez, por el mecanismo de solidaridad.
Estas sanciones se fueron acumulando y, hacia diciembre de 2025, San Lorenzo llegó a tener alrededor de 14 inhibiciones, lo que le impidió incorporar jugadores, agravó la crisis económica y obligó a priorizar pagos urgentes para poder competir.
En paralelo, Moretti continúa bajo investigación judicial tras la difusión del video en el que se lo ve recibiendo dinero presuntamente a cambio de facilitar el fichaje de un juvenil. La causa derivó en su desplazamiento, las renuncias masivas en la Comisión Directiva, un procesamiento por administración fraudulenta, una prohibición de salida del país y un embargo superior a los 38 millones de pesos, aunque luego obtuvo autorización para viajar a Estados Unidos con su familia.