DeportesAdiós a una leyenda del deporte salteño

Murió Humberto “Tito” Cancino, el mariscal que llevó el nombre de Salta a la cima del fútbol argentino

A los 89 años falleció uno de los referentes del deporte salteño y el Club Central Norte. Campeón con San Lorenzo de Almagro en 1959, protagonista de la primera Copa Libertadores, "Tito" Cancino dejó un legado que trasciende los títulos: el de un hombre humilde, íntegro y profundamente querido por todos.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 27 Julio de 2026
27 Julio de 2026
El cuadro del Ciclón campeón en 1959, foto que se publico en El Gráfico.
El cuadro del Ciclón campeón en 1959, foto que se publico en El Gráfico. (GdS)

El pasado lunes por la noche falleció, a los 89 años, Humberto Indalecio “Tito” Cancino, también conocido como “El Mariscal”, uno de los más grandes futbolistas que dio Salta y un verdadero emblema del deporte en la región.

Su partida deja un inmenso vacío entre quienes compartieron con él una cancha, un vestuario o simplemente el privilegio de conocer a un hombre cuya humildad, nobleza y calidad humana fueron tan inmensas como su talento para jugar al fútbol.

Humberto Cancino, en su casa del barrio Intersindical, zona sur de la ciudad.
Humberto Cancino, en su casa del barrio Intersindical, zona sur de la ciudad.

Dueño de una elegancia inconfundible en la zaga central, Cancino construyó una carrera brillante. Surgido de Central Norte, continuó su camino en San Martín de Tucumán y alcanzó la consagración nacional vistiendo la camiseta de San Lorenzo de Almagro, donde se coronó campeón del Torneo de Primera División en 1959, integrando uno de los equipos más recordados en la historia azulgrana.

Aquel San Lorenzo dirigido por José Barreiro reunió a un plantel inolvidable, encabezado por figuras como José Sanfilippo, Omar Higinio García, Héctor Facundo, Miguel Ángel Ruiz y Norberto Boggio, conocidos como "Los Cinco Pistoleros". Entre ellos brillaba la firmeza y la jerarquía de Humberto Cancino, quien rápidamente se ganó un lugar entre los mejores defensores del país.

Humberto Cancino, arriba a la derecha.
Humberto Cancino, arriba a la derecha.

Su extraordinario rendimiento también lo llevó a disputar la primera edición de la Copa Libertadores de América y a vestir los colores de la Selección Argentina, con serias posibilidades de integrar el plantel que disputaría una Copa del Mundo. Sin embargo, las lesiones terminaron frustrando ese sueño que parecía al alcance de la mano.

Pero quienes conocieron a "Don Tito" coinciden en que su mayor victoria nunca estuvo únicamente dentro de una cancha. Fue un hombre sencillo, respetuoso y generoso, incapaz de hacer ostentación de una trayectoria que cualquier futbolista hubiera exhibido con orgullo. Su grandeza siempre estuvo acompañada por una sonrisa, una palabra amable y el profundo amor por su familia y por el fútbol.

El salteño con Carlos Salvador Bilardo, el DT campeón del Mundo.
El salteño con Carlos Salvador Bilardo, el DT campeón del Mundo.

Ese sentimiento quedó reflejado en las palabras de su hijo, Javier “Tito” Cancino, quien lo despidió con un mensaje cargado de emoción:

"Nunca van a alcanzar las palabras para agradecerle lo grande que fue. No solo como futbolista, sino como persona, como amigo, como padre. Un ejemplo de humildad, generoso, transparente. Eternamente agradecido por todo lo que nos enseñó. ¡El orgullo de nuestra familia! ¡Un señor siempre!"

Tras su retiro como jugador, Cancino continuó ligado al fútbol como director técnico, dejando su huella en clubes como Central Norte, Gimnasia y Tiro, Juventud Antoniana, Talleres de Perico, American Oeste, Pellegrini, Mitre, además de dirigir en Bolivia al Chaco Petrolero. En cada institución sembró la misma pasión, compromiso y respeto que había demostrado como futbolista.

Junto al gran Ramón "Pelado" Díaz.
Junto al gran Ramón "Pelado" Díaz.

La noticia de su fallecimiento generó una profunda conmoción en Central Norte, club donde nació futbolísticamente y al que siempre consideró su casa. Desde la institución lo despidieron como una de las máximas glorias de la historia azabache, destacando que su legado permanecerá vivo en la memoria del pueblo cuervo y de todos aquellos que lo vieron defender la camiseta con entrega y orgullo.

También el Departamento de Historia y Estadísticas del club recordó su extraordinaria carrera, resaltando que fue campeón con Central Norte, con San Martín de Tucumán y con San Lorenzo de Almagro, una trayectoria reservada para muy pocos futbolistas surgidos del norte argentino.

Con la partida de Humberto "Tito" Cancino se va uno de los últimos grandes referentes de una generación dorada. Un defensor que jugó con el corazón, que honró cada camiseta y que jamás perdió la sencillez que lo convirtió en un gigante dentro y fuera del campo de juego.

Placa que posteó en sus redes el Club Central Norte.
Placa que posteó en sus redes el Club Central Norte.

Hace una semana que el deporte salteño despide a un campeón. Pero, sobre todo, despide a un hombre ejemplar, cuya historia seguirá inspirando a las nuevas generaciones. Porque las leyendas nunca mueren.

Mientras exista una pelota rodando en una cancha salteña, el nombre de Humberto "Tito" Cancino seguirá siendo sinónimo de grandeza, humildad y amor por el fútbol.

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