El exdelantero Marcos Conigliaro, protagonista de uno de los momentos más trascendentes en la historia de Estudiantes de La Plata, falleció este viernes por la noche a los 83 años.
Conigliaro quedó en la memoria del fútbol argentino por haber convertido el gol decisivo en la victoria 1-0 del conjunto platense frente a Manchester United, en el partido de ida de la Copa Intercontinental 1968, título que posteriormente quedaría en manos del “Pincha”.
Nacido el 9 de diciembre de 1942 en Quilmes, inició su carrera profesional a los 16 años en Quilmes, en 1959. Tras ese debut precoz, pasó por Independiente entre 1962 y 1963, donde se consagró campeón de Primera División en 1963, y luego tuvo un breve paso por Chacarita Juniors en 1964.
En 1965 arribó a Estudiantes, donde vivió la etapa más destacada de su trayectoria. Con el equipo platense conquistó el Torneo Metropolitano 1967, tres Copas Libertadores consecutivas (1968, 1969 y 1970), la Intercontinental de 1968 y la Interamericana de 1969, formando parte de uno de los ciclos más exitosos del club.
Tras su salida del “Pincha” en 1970, continuó su carrera en el exterior: jugó en Gallos de Jalisco de México, luego en el fútbol belga con KSV Oudenaarde y cerró su etapa como profesional en Lugano de Suiza, donde se retiró en 1975.
A través de sus canales oficiales, Estudiantes expresó su pesar por la pérdida y despidió a quien consideró una figura emblemática de su historia, recordándolo como un héroe eterno ligado a la consagración mundial en Old Trafford.