Recibir el reconocimiento de la provincia como deportista del año en montañismo, a Nicolás Condorí le sirvió para coronar un 2025 de mucho esfuerzo y planificación. Donde no solo se animó a escalar el pico más alto de América, sino que también lo acompañó con más de 45 cumbres en diferentes lugares.
Sin dudas, el hito más importante para Condorí en el 2025 fue escalar el Aconcagua. Una travesía que según lo que contó a Gente de Salta, fue única para un deportista que no vive del montañismo ni tiene sponsors. “Era la primera vez que visité el lugar, pero estudié mucho y me apegué a mi estilo de ir en solitario. Me armé la expedición solo y autogestioné todo. Ascendí 30 kilómetros porteando mi equipo sin mulas hasta llegar al campamento, descansé dos días ahí y luego tiré cumbre en el día desde la Plaza de Mulas”, contó con entusiasmo.
Aquella travesía fue ampliamente difundida en la provincia, no solo por tratarse de un salteño sino también por la habilidad demostrada al ser un montañista amateur. Sin embargo, Condorí no se quedó conforme con este logro y de a poco, en cada fin de semana, iba sumando más cumbres.
“Haciendo el conteo, en este año tuve más de 45 cumbres. Entre ellas son más de 11 seismiles. En septiembre uní el cordón del Palermo yendo por Pastos Grandes, en La Puna. Toqué cumbre en los cuatro seismiles del Palermo y bajé por Cachi, haciendo otros dos seismiles, que era el Libertador, el más alto, y el Hoygard”, explicó.
Este recorrido fue realizado por Nico en dos días y medio, porteando su equipo, con una premisa clara más allá del deportivo: crear un mapa para que otros montañistas puedan realizar ese camino. “Ese era mi objetivo principal, para aquel que lo quiera hacer tenga la certeza de que va por el camino correcto. El año pasado había hecho las nueve cumbres del Cachi en tres días, algo que nadie hizo en tan poco tiempo y también lo dejé registrado pensando en unificar los recorridos ahora para otras personas”, relató Condorí.
Una prueba constante en la montaña
Nicolás Condorí inició su camino en el montañismo hace un poco más de 3 años, casi de casualidad ingresando al Centro de Entrenamiento de Montaña de Salta, acompañando a quien era su pareja en su momento.
En ese lugar, Nico descubrió que no le costaba físicamente la montaña, respondía bien a la altura y atribuye esto al haber crecido en San Antonio de los Cobres, en plena puna.
Tras lograr hacer cumbre en su primer seis mil, confirmó que quería ir por desafíos mayores y así lo hizo. Comenzó a usar la montaña como entrenamiento integral, superando el frío extremo, porteo de equipamiento de 30 kilos, la exigencia física y mental que requiere cada travesía. Todo esto con el afán de conocer los límites de su cuerpo y la reacción del mismo ante diferentes situaciones.
“Yo no entreno en un gimnasio ni sigo dietas especiales. Mi entrenamiento está en la montaña ya cada fin de semana salgo a hacer alguna cumbre, y mi convicción es tal que hasta he llegado a enganchar dos expediciones seguidas. Ponele que llegué a las 2 de la mañana de una y a las 5 ya estaba saliendo a la siguiente”, expresó Condorí.
El camino solitario
Desde el año pasado, Condorí tomó la decisión comenzar a armar sus travesías en solitario, porque debido a su habilidad para ascender no ha encontrado un compañero que le pueda seguir el ritmo. “Yo veía que tenía otros tiempos y por ahí yendo en una cordada no podía realizar los desafíos que tenía en mente”, declaró.
De esa forma, comenzó a autogestionarse cada salida a la montaña, empezando por las tres cumbres del Acay y luego al volcán del Llullaillaco, dónde hizo cumbre y bajó en el mismo día para regresar a su casa en San Antonio de los Cobres.
“Yo siempre me acuerdo que de chico, con mi familia, mi mamá y mi papá íbamos a buscar leña y yo veía el Acay ahí, imponente, cerca de San Antonio. Era lo más grande del mundo para mí y jamás hubiese imaginado que caminaría miles de veces ahí”, relató.
Y amplió: “El montañismo ahora se ha transformado en un modo de vida. Siempre respetando de los valores que me inculcaron de donde yo vengo. Mi familia me ha dejado un legado de respeto hacia la Pachamama, hasta hacia nuestras montañas, nuestra agua, todo lo natural que uno puede tener se agradece, y cuando uno va a la montaña también. Creo que ese respeto es el que más valoramos nosotros”.
Cabe destacar que el salir en solitario se refiere solamente al ascenso en montaña, ya que hay gente monitoreando la posición de Condorí en cada expedición el spot satelital que lleva. Y también el médico Guillermo Cruz le hace un seguimiento desde la base de donde esté escalando Nico. “Es él único con el que me comunico mientras subo, para hacerle saber mi condición”, señaló.
Más allá de esta determinación de Nico desde lo competitivo, él no dejó de subir en cordada con sus compañeros del CEM y una de las más recordadas fue al Llullaillaco, donde fue acompañado por Javier Cristoff, Romina arce, Chino Ozu y Jorge Giménez.
Nuevos desafíos
Condorí sostiene que cada paso que da en la montaña es un paso que lo acerca a desafíos más grandes, y que la constante presencia suya en las montañas le ayudan a preparar su cuerpo para la nueva meta que se impuso: hacer su primer ocho mil.
El montañista salteño tiene pensado en 2026 viajar a Perú y Ecuador para especializarse en escaladas en hielo, con la intención de apuntar luego a algún gigante del cordón del Himalaya. “Mi primer ocho mil podría entre el Manaslu, el Dhaulagiri o el Cho Oyu. Había pensado en el Everest, pero es difícil por el costo y ahí si me gustaría poder contar con sponsors”, manifestó.
Si bien todo lo logrado hasta aquí lo hizo en gran parte con los ingresos que obtiene de su trabajo como diseñador gráfico y el respaldo que le brindan el intendente de San Antonio de los Cobres, Alberto Carral, y el senador Leopoldo Salva, Condorí ha comenzado a moverse para conseguir patrocinadores que lo ayuden a cumplir esta meta. “Yo siempre he escalado con equipo básico, pero si quiero subir alguna de estas montañas voy a necesitar equipo especializado y todo lo que es de montañismo es carísimo”, explicó.
Por otro lado, Condorí también manifestó el deseo de profesionalizarse y planea estudiar la carrera de guía de montaña en Tucumán.
No es para improvisados
Con el reciente registro del episodio de Christian Petersen en el volcán Lanín o los recurrentes casos de gente que se pierde en los cerros de San Lorenzo, Gente de Salta le consultó a Condorí algunas recomendaciones para aquellas personas que se sientan atraídas por el montañismo y quieran incursionar en la disciplina.
“Lo primero es hacer un curso de iniciación en la montaña, para saber qué ropa hay que ponerse, el calzado. Por que eso pasa mucho en San Lorenzo, veo que la gente va con ojotas o crocs y son lugares como de yunga, muy húmedos. Te resbalas, te caes y te torces, un montón de cosas te pueden pasar”, explicó.
Y agregó: “Siempre hay que tratar de ir con guías locales, y si no hay informarse siempre sobre todo. No se puede salir a la montaña así porque sí. Petersen tal vez se preparaba en Buenos Aires, haciendo cardio pero no es lo mismo que entrenar en los cerros, en altura. Eso también hace la diferencia. Entonces es fundamental acercarse a las personas correctas, instruirse antes de hacer cualquier cosa como senderismo, trekking, ultra trail o lo que vos quieras”.