DeportesTestimonio que eriza la piel

No era una cábala, ¡y no lo sabíamos! La verdadera y emocionante historia detrás del ritual de los caramelos de De Paul

Durante años, los caramelos que Rodrigo De Paul consume antes de cada partido de la Selección argentina fueron interpretados como una simple cábala. Sin embargo, su madre, Mónica Ferrarotti, reveló la conmovedora historia que esconde ese ritual.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 26 Junio de 2026
26 Junio de 2026
Rodrigo De Paul, junto a Leandro Paredes, en su clásico ritual cabulero de los caramelos antes de cada partido de la Selección.
Rodrigo De Paul, junto a Leandro Paredes, en su clásico ritual cabulero de los caramelos antes de cada partido de la Selección. Google

Durante mucho tiempo, los caramelos que Rodrigo De Paul suele comer antes de cada encuentro con la Selección argentina fueron considerados una simple cábala. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano se esconde una historia profundamente emotiva, marcada por el amor de un abuelo, el esfuerzo silencioso y un recuerdo que el mediocampista decidió mantener vivo para siempre.

La encargada de contar el verdadero origen de esa costumbre fue su madre, Mónica Ferrarotti, quien recordó una escena que se repetía cuando Rodrigo era apenas un chico y comenzaba a dar sus primeros pasos en las divisiones inferiores de Racing.

En aquella época, Osvaldo, el abuelo del futbolista, era quien lo acompañaba a los entrenamientos. Antes de despedirse, le entregaba unas monedas para que pudiera comprarse caramelos masticables, un gesto que parecía insignificante, pero que escondía un enorme sacrificio.

"Mi papá le daba unas monedas para que se compre caramelos cuando se iba a entrenar", contó Mónica.

Luego reveló el detalle que transformó esa anécdota en una historia conmovedora.

"Lo que Rodrigo no sabía es que eran las monedas del viaje. Mi papá se volvía caminando", explicó.

Con el paso de los años, el volante comprendió el esfuerzo que hacía su abuelo para acompañarlo en su sueño de convertirse en futbolista. Ese recuerdo quedó grabado para siempre y terminó convirtiéndose en un ritual que mantiene antes de cada compromiso importante.

Más que una simple golosina o una superstición, los caramelos representan una forma de sentir cerca a quien fue uno de sus grandes apoyos durante la infancia.

"A él le quedó grabado el sacrificio que hacía su abuelo por él", expresó su madre, visiblemente emocionada al recordar aquella etapa.

Osvaldo falleció en 2009 y no llegó a ver a su nieto debutar en la Primera División ni mucho menos convertirse en una de las figuras de la Selección argentina campeona del mundo. Sin embargo, para la familia, su presencia sigue acompañando cada uno de sus logros.

"Lamentablemente, su abuelo no lo pudo ver debutar en Primera, ni tampoco verlo en la Selección, pero seguro que desde donde esté lo ve", sostuvo Mónica.

La revelación volvió a conmover a los hinchas argentinos, que durante años observaron esa costumbre sin conocer el verdadero motivo. Lo que muchos creían que era una simple cábala es, en realidad, un homenaje permanente a un abuelo que resignó su propio bienestar para ayudar a su nieto a perseguir un sueño que terminaría llevando a lo más alto del fútbol mundial.

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