En un logro que quedará marcado entre las máximas conquistas del deporte argentino, la Selección femenina de beach handball alcanzó la gloria al proclamarse campeona del mundo por primera vez. Las "Kamikazes" coronaron un torneo brillante y le regalaron al país un título inédito que confirma el crecimiento sostenido de la disciplina y del deporte femenino.
El seleccionado femenino levantó el oro luego de una definición por muerte súbita y completó un torneo perfecto en Zagreb, Croacia. Por primera vez, las Kamikazes alcanzaron la cima del mundo al superar a Dinamarca en una final para el recuerdo y sellaron con ello el primer título absoluto para el handball playa argentino.
El conjunto nacional firmó una actuación sobresaliente a lo largo del campeonato, dejando en el camino a seleccionados de primer nivel y demostrando personalidad, carácter y un alto nivel de juego en cada presentación. Ese recorrido tuvo su premio máximo con una consagración histórica que ubicó a Argentina en lo más alto del handball mundial.
La obtención del campeonato representa un punto de inflexión para la disciplina. Nunca antes el beach handball argentino había alcanzado semejante conquista a nivel femenino, por lo que el título simboliza el resultado de años de trabajo, desarrollo y esfuerzo tanto de las jugadoras como de los cuerpos técnicos y dirigentes.
La hazaña fue celebrada en todo el país por atletas, entrenadores, dirigentes e hinchas, quienes coincidieron en destacar la entrega del plantel y el impacto que este éxito tendrá para las próximas generaciones de deportistas.
En tiempos donde el fútbol concentra la mayor parte de la atención mediática, las Guerreras demostraron que el deporte argentino sigue siendo capaz de conquistar el mundo desde otras disciplinas. Con talento, sacrificio y una campaña inolvidable, la Selección femenina de handball escribió una página dorada que quedará para siempre en la historia del deporte nacional.