El Boletín Especial Nº 6812 de la AFA, destinado a explicar el sistema de clasificación y el formato de la Copa Argentina 2027, terminó dejando más dudas que certezas.
En el apartado referido a la Primera División B, el documento incluye un error llamativo: menciona como clasificado al campeón del torneo 2025, cuando lo lógico —y coherente con el resto del reglamento— sería que se trate de la temporada 2026.
El detalle no es menor y tampoco pasó inadvertido. Según esa redacción oficial, el campeón de la Primera B 2025 obtiene uno de los cinco cupos de la categoría. Y como ese título quedó en manos de Midland, el funebrero aparece, casi por accidente, como el primer equipo formalmente clasificado a la Copa Argentina 2027.
La contradicción es evidente: todo el esquema del certamen está armado en base a los resultados de 2026, salvo este párrafo aislado que rompe la lógica general y deja expuesto un desliz administrativo difícil de justificar. Un error que, más allá de lo anecdótico, vuelve a poner bajo la lupa el cuidado —o la falta de él— con el que se comunican las decisiones oficiales.
Está claro que se trata de una equivocación formal que, tarde o temprano, será corregida mediante una fe de erratas o una aclaración posterior. Pero mientras tanto, el reglamento vigente dice lo que dice, y Midland figura en los papeles como el primer clasificado al certamen de 2027.
Así, por una falla de redacción más que por una conquista deportiva reciente, el club de Merlo se permite un pequeño lujo: adelantarse a todos en la lista rumbo a la próxima Copa Argentina. Un premio inesperado, nacido no del césped, sino de otro capítulo de la ya habitual desprolijidad administrativa de la AFA.