Lionel Messi volvió a dejar su sello en una Copa del Mundo. El capitán de la Selección argentina abrió el marcador frente a Cabo Verde en el duelo correspondiente a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y alcanzó una cifra inédita: llegó a los 20 goles en la máxima competencia del fútbol internacional.
Con esta conquista, el rosarino amplió aún más su ventaja como el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Además, alcanzó los siete tantos en la presente edición del torneo, consolidándose entre los máximos artilleros de la Copa.
El nuevo festejo también le permitió estirar a tres goles la diferencia sobre el alemán Miroslav Klose en la tabla histórica y volver a tomar distancia del francés Kylian Mbappé, quien aparecía como su perseguidor más cercano tanto en el historial de los Mundiales como en la lucha de goleadores de esta edición tras sus conquistas frente a Suecia.
Pero la noche en Miami dejó otra marca para el astro argentino. Con su tanto ante Cabo Verde estableció un nuevo récord al convertir en ocho partidos consecutivos de la Copa del Mundo, una racha sin precedentes que vuelve a ratificar su vigencia y su enorme impacto en el torneo más importante del fútbol.