La historia entre Ander Herrera y las lesiones suma un nuevo episodio en Boca Juniors. El mediocampista volvió a sufrir un problema físico y ya acumula siete desde su llegada al club en 2025.
En esta oportunidad, se confirmó que padece un desgarro de grado 2 en el isquiotibial izquierdo, una lesión que lo marginaría prácticamente por el resto del semestre y vuelve a poner en duda su continuidad dentro del equipo.
Un recorrido marcado por las lesiones
El calvario físico de Herrera comenzó prácticamente desde sus primeros pasos en Boca. Tras debutar por Copa Argentina ante Argentino de Monte Maíz, fue titular en el arranque del Torneo Apertura frente a Argentinos Juniors, pero no logró completar el partido: salió lesionado y luego se confirmó un desgarro en el isquiotibial derecho.
Aquella dolencia lo dejó varias semanas fuera y lo obligó a perderse una serie de encuentros, incluyendo compromisos locales y la llave ante Alianza Lima por la Copa Libertadores. Su regreso se dio en un contexto exigente, justo antes de la revancha ante el conjunto peruano.
Luego de la eliminación, el español logró encadenar una breve racha de buenos rendimientos, pero la continuidad volvió a interrumpirse. Una sobrecarga muscular sufrida tras un partido ante Central Córdoba lo dejó nuevamente al margen durante varias semanas.
Cuando parecía recuperar ritmo, sufrió otro golpe: reapareció ante Newell's Old Boys, pero apenas permaneció unos minutos en cancha antes de resentirse y abandonar el campo visiblemente afectado.
Ese nuevo desgarro, en el recto femoral, fue uno de los más duros, ya que lo marginó en un tramo clave del torneo, incluyendo el cierre de la fase regular y los octavos de final. Recién pudo volver en instancias decisivas.
Sin embargo, ni siquiera en ese contexto logró sostener continuidad: una nueva molestia en un entrenamiento postergó otra vez su regreso y marcó su cuarta lesión desde su arribo al club.
En su última aparición antes de esta nueva recaída, Herrera debió salir prematuramente tras sentir una molestia que arrastraba. En esa ocasión, dejó la cancha con bronca, luego de ser consolado por Ángel Di María, en una escena que reflejó su frustración.
Un 2026 que parecía distinto, pero no lo fue
El inicio de 2026 había generado expectativas. Con mayor regularidad, el volante de 34 años logró sumar minutos y mostrar un mejor nivel dentro del equipo.
Incluso protagonizó una seguidilla positiva de partidos y dejó una de sus mejores actuaciones con un gol destacado frente a Barcelona SC en la Copa Libertadores.
Pero cuando parecía haber dejado atrás los problemas físicos, volvió a aparecer una molestia durante la entrada en calor en un partido ante Defensa y Justicia. Los estudios posteriores confirmaron lo peor: otro desgarro, el séptimo desde que llegó a Boca.
Su carrera, entre continuidad y contraste
A lo largo de su trayectoria, Herrera mostró una presencia sostenida en sus equipos anteriores. Su etapa más extensa fue en el Manchester United, donde acumuló una gran cantidad de minutos en varias temporadas.
También tuvo un paso importante por el Athletic Club, además de experiencias en Real Zaragoza y el Paris Saint-Germain.
En contraste, su ciclo en Boca muestra una realidad muy distinta: con pocos minutos en cancha y reiteradas lesiones, su paso por el club está lejos de lo esperado.