El arranque de la pretemporada de Ferrocarril Oeste quedó atravesado por una fuerte polémica que trascendió lo futbolístico y se instaló de lleno en las redes sociales. El foco estuvo puesto en Enzo Hoyos, uno de los refuerzos del Verdolaga, quien fue blanco de burlas por su estado físico a partir de una fotografía difundida desde el club y, posteriormente, de una imagen manipulada con inteligencia artificial en la que se lo mostraba excedido de peso.
Todo comenzó con la publicación de una foto oficial de un entrenamiento, en la que se ve al mediocampista realizando trabajos físicos junto al resto del plantel. La imagen se viralizó rápidamente y dio lugar a comentarios irónicos, críticas y cuestionamientos sobre su forma corporal, con hinchas y usuarios poniendo en duda su preparación para afrontar la exigencia de la Primera Nacional.
La situación escaló cuando empezó a circular una foto intervenida con IA, que exageraba el físico del futbolista y profundizaba las burlas, alimentando un clima de escarnio que generó rechazo incluso entre colegas y periodistas del ambiente.
Lejos de esconderse, Hoyos decidió salir a responder con naturalidad y firmeza. “Vi la foto y me cagué de risa, yo tengo que demostrar en la cancha”, expresó en declaraciones a FerroWeb, dejando en claro que no piensa engancharse en la polémica virtual y que su respuesta será futbolística.
En medio del revuelo, la periodista Luciana Rubinska tomó postura y se metió de lleno en el debate para defender al jugador. A través de sus redes, cuestionó duramente las burlas y marcó un límite: “De los cuerpos ajenos no se habla”, escribió, remarcando que el rendimiento deportivo no puede reducirse a una imagen aislada ni mucho menos a la humillación pública.
Rubinska también puso el foco en el impacto que este tipo de exposiciones puede tener en la salud mental de los futbolistas y llamó a repensar la forma en que se analiza y se opina sobre los protagonistas del deporte, especialmente cuando se cruza la línea hacia la agresión.
Hoyos llegó a Ferro a préstamo desde Deportes Iquique de Chile, club con el que descendió en la última temporada. Ahora, en Caballito, quedó bajo la lupa desde el primer día, no por su rendimiento sino por una foto.

