El enfrentamiento entre Olimpia y Cerro Porteño, uno de los duelos más emblemáticos del fútbol paraguayo, tuvo que ser interrumpido a los 29 minutos de la primera mitad, cuando el marcador aún estaba igualado sin goles. La decisión se tomó luego de graves disturbios entre simpatizantes y fuerzas policiales, que dejaron varios heridos, incluidos agentes de seguridad en estado delicado.
Los incidentes se originaron con hinchas del conjunto de Barrio Obrero y efectivos policiales. En las gradas se vivieron momentos de extrema tensión: en medio del lanzamiento de objetos y disparos de balas de goma, un grupo de aficionados logró arrebatarle el escudo a un policía y lo mostró desde la tribuna como símbolo de desafío.
De acuerdo con información de la Noticias Argentinas, el árbitro resolvió detener el partido debido a la presencia de gases lacrimógenos, que afectaron tanto a los jugadores como al público, incluidas familias ubicadas en sectores cercanos. La situación llevó a que algunos asistentes invadieran el campo de juego buscando protección. Por su parte, el comisario Isidro Gamarra confirmó que varios uniformados sufrieron lesiones de gravedad.
Tras lo ocurrido, las autoridades de ambos clubes intercambiaron reproches. Desde Olimpia, actual líder del campeonato, apuntaron contra el operativo de seguridad destinado al público visitante, mientras que en Cerro Porteño responsabilizaron a la organización general del evento.
Ahora será el turno del Tribunal de Disciplina de analizar posibles sanciones contra el club involucrado, en una jornada que terminó empañando el espectáculo deportivo más relevante del país.