La crisis social y política que atraviesa Bolivia ya impacta de lleno en el fútbol sudamericano. La Conmebol tomó la decisión de trasladar a Paraguay los encuentros internacionales que debían jugarse esta semana en territorio boliviano por la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.
La medida alcanza a los clubes Always Ready, Independiente Petrolero y Blooming, que perderán la posibilidad de actuar como locales en su país y deberán disputar sus respectivos compromisos en la ciudad de Asunción.
El primer encuentro afectado será el cruce entre Always Ready y Mirassol por la Copa Libertadores, programado para este martes 19 de mayo. Posteriormente, Independiente Petrolero se enfrentará a Botafogo el miércoles 20 por la Copa Sudamericana, mientras que Blooming jugará el jueves 21 ante Carabobo, también por el certamen continental.
La decisión de la Conmebol se da en un contexto marcado por protestas, bloqueos y conflictos internos en Bolivia, situación que generó complicaciones logísticas vinculadas al traslado de las delegaciones, los árbitros y la seguridad necesaria para la realización de los partidos.
Además del impacto organizativo, los equipos bolivianos sufrirán una importante desventaja deportiva, ya que perderán la localía y, especialmente, el factor de la altura, una herramienta históricamente determinante para los clubes del país en competencias internacionales.
Por el momento, todo indica que los encuentros se desarrollarán en Asunción y uno de los escenarios apuntados por la Conmebol sería el estadio Tigo La Huerta, según figura en el cronograma oficial de la semana.
En cuanto al panorama deportivo, los tres equipos bolivianos llegan con pocas expectativas en sus respectivos torneos. Always Ready ocupa el último lugar de su grupo en la Libertadores, mientras que Independiente Petrolero y Blooming ya quedaron sin posibilidades matemáticas de avanzar en la Sudamericana.