El árbitro Lucas Comesaña habló por primera vez tras la polémica suspensión del encuentro entre Gimnasia de Jujuy y Deportivo Madryn, correspondiente al Reducido de la Primera Nacional. La decisión se tomó luego de recibir amenazas que, según confirmó, fueron dirigidas hacia todo el equipo arbitral.
“Tomé la determinación de suspender el partido porque ocurrieron situaciones que no deberían pasar. No quiero entrar en reacciones personales; será el Tribunal de Disciplina quien actúe en base a mi informe”, expresó Comesaña en diálogo con TyC Sports.
Lo informó a la AFA
Aunque evitó entrar en detalles sobre el incidente, sí confirmó que las amenazas involucraron a los cuatro jueces del partido. “Tengo una idea de cómo y por qué ocurrió, pero no corresponde que dé una opinión personal. Lo informé como corresponde, y ahora el tribunal decidirá”, explicó.
El árbitro reconoció el impacto que tuvo el episodio: “Es la primera vez que me sucede algo así. No pude dormir después. Las amenazas comenzaron hacia el cuarto árbitro y luego se extendieron a todos, en particular hacia él y hacia mí”.
Sobre el polémico no penal
Comesaña justificó la suspensión por la falta de garantías de seguridad para continuar con el encuentro. También se refirió a una jugada controvertida del primer tiempo, en la que Gimnasia reclamó un penal. “Todavía no tuve la oportunidad de revisar el partido. Estuvimos abocados a toda la parte logística de la denuncia. Sé que se pidió una mano, quiero verla, pero aún no es el momento”, afirmó.
Además, recordó un episodio similar ocurrido en 2023, también en Jujuy, cuando dirigía un partido entre Gimnasia y Deportivo Riestra. En esa ocasión, fue blanco de un intento de agresión por parte de un hincha y tuvo que salir escoltado por la policía.
“Hace dos años dirigí en Jujuy y hace apenas un mes fui cuarto árbitro allí. No me sorprendió la designación; estoy preparado para dirigir cualquier partido. Siempre voy con la mejor predisposición. Hace poco estuve con este mismo equipo en Buenos Aires y no hubo ningún inconveniente. No creo que el descontento con un fallo justifique impedir que uno dirija”, concluyó el juez.