De no creer. Gimnasia y Tiro ganaba 2 a 0 como local ante su gente, pero terminó perdiéndolo 3 a 2 recibiendo ¡dos goles en solo un minuto!
El equipo de la Vicente López sigue en caída libre y se desmorona de manera estrepitosa. Muy lejos quedó aquel equipo que arrancó de manera avasallante la temporada, con tres partidos ganados en tres fechas, y con un incipiente andar que hacía presagiar que el albo volvería a ser protagonista, como en la temporada pasada.
Es que luego todo se comenzó a derrumbar. Rumores de malestares internos y la salida sorpresiva del entrenador Fernando “Teté” Quiroz tras la derrota de la séptima fecha en el clásico con Central Norte fueron minando a un plantel frágil y sin respuestas que, ni con la llegada de Juan Manuel Azconzábal al mando desde el banco de suplentes, la reacción, la mejoría y la evolución llegó.
Por el contrario, el albo cae barranca abajo partido tras partido y tras la derrota insólita e increíble de este lunes por la noche en manos de Agropecuario de Carlos Casares, por 3 a 2, en el Gigante del Norte, en el cierre de la duodécima fecha de la Primera Nacional, acrecienta la preocupación por el evidente déficit de carácter y de fútbol de un equipo endeble, pero que se maximiza al observar la tabla de posiciones y ver al millonario a solo dos puntos de la zona de descenso, en una carrera en la que pueden haber más caídas, si el volantazo no llega y la reacción es inmediata.
Solo dos puntos separan a Gimnasia (12 unidades) del penúltimo de la tabla y virtual descendido, Güemes de Santiago del Estero (10), y tres del otro que padece el sitial más bajo, Almagro (9 puntos).
Gimnasia lo ganaba 2 a 0 con goles de Matías Birge, a los 32 minutos del primer tiempo, y de Manuel Guanini, a los 38' de esa misma etapa, y así parecía alejar los fantasmas de la crisis y disipar las malas vibras. Pero no.
Antes del cierre del primer capítulo apareció Rodrigo Mosqueira para descontar y darle vida al sojero.
Y en el complemento llegó la debacle. Porque mientras corrían los minutos y el albo parecía tener el asunto controlado, llegó una ráfaga de dos goles en un minuto para que el equipo bonaerense también se aproveche de la crisis de Gimnasia y sorprenda a un equipo impávido y sin reacción. Y así, Jorge Valdez Chamorro se lo empató a los 37 minutos. Y cuando el albo se sacudía la modorra del aturdimiento y sacaba del medio, un minuto después, Brian Blando estampaba el tercer gol de Agropecuario, el que desató la furia de los hinchas que capearon el frío lunes laboral para acompañar a su equipo en el estadio David Michel Torino.
Pero el shock fue demasiado duro de asimilar para un Gimnasia y Tiro que, a pesar de contar con más de diez minutos para evitar el papelón, nada pudo hacer, agudizando la crisis futbolística que parece no tener piso.