Boca Juniors confirmó la continuidad de Claudio “el Sifón” Úbeda como director técnico del primer equipo para la temporada 2026, una decisión que busca darle estabilidad al proyecto futbolístico tras un cierre de año marcado por la irregularidad y la polémica. El entrenador continuará en el cargo con contrato vigente hasta junio de 2026 y será quien encabece la pretemporada y la planificación de los próximos compromisos, entre ellos los torneos locales y el regreso a la competencia internacional.
La ratificación llegó luego de semanas de versiones cruzadas y rumores sobre un posible cambio de timón. Finalmente, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme optó por sostener a Úbeda, valorando su conducción en un contexto complejo y la necesidad de continuidad de cara a un calendario exigente. El DT iniciará los trabajos con el plantel en los primeros días de enero, con el objetivo de rearmar un equipo competitivo y corregir los déficits mostrados en el último semestre.
Respaldo dirigencial
Puertas adentro, la decisión apunta a cerrar un capítulo de incertidumbre y evitar un nuevo volantazo en el banco. Úbeda, que asumió en un momento sensible para el club, contará ahora con el respaldo institucional para encarar un nuevo ciclo, con la expectativa de reforzar el plantel y consolidar una idea de juego que todavía genera debate entre los hinchas.
El ruido que persiste
No obstante, la confirmación de su continuidad no logró disipar del todo el malestar en parte de la hinchada. El foco de la resistencia sigue puesto en una decisión puntual del Torneo Clausura, cuando Boca quedó fuera de competencia tras un cambio que generó fuertes cuestionamientos: la salida de Exequiel Zeballos por Agustín Velasco en un momento clave del partido contra Racing.
Para muchos simpatizantes, esa modificación terminó de inclinar el desarrollo del encuentro y se transformó en un símbolo de las decisiones discutidas del ciclo. Las críticas se multiplicaron en redes sociales y en la Bombonera, y aún hoy ese episodio aparece como una herida abierta en la relación entre el entrenador y un sector del público.
Con la continuidad ya confirmada, Úbeda afronta un 2026 con poco margen de error. El respaldo dirigencial está, pero la paciencia del hincha será limitada y estará atada a los resultados y al rendimiento del equipo. La pretemporada y los primeros partidos oficiales marcarán el pulso de un ciclo que busca afirmarse, pero que todavía camina sobre terreno sensible.