Racing consiguió un triunfo tan sufrido como valioso y se clasificó a los cuartos de final del Torneo Clausura 2025 al vencer 3-2 a River en Avellaneda, en un final electrizante disputado en el estadio Presidente Perón. El equipo de Gustavo Costas golpeó en los momentos justos, mientras que el millonario volvió a mostrar señales alarmantes en lo futbolístico y profundizó su mal presente.
La academia abrió el marcador en el amanecer del encuentro: a los tres minutos, un envío de Gabriel Rojas encontró la cabeza de Santiago Solari, que entrando con fuerza al área definió para el 1-0. River tardó más de 20 minutos en generar peligro real, y cuando lo hizo se topó con dos intervenciones clave de Facundo Cambeses ante Driussi e Ignacio Fernández.
El local pudo ampliar la ventaja en un tiro libre de Rojas que se fue apenas arriba y en otro remate detenido por Armani. Pese a su dominio, Racing se marchó al descanso ganando por la mínima.
En el segundo tiempo el partido explotó. River encontró el empate a los 17 minutos gracias a una maniobra iniciada por Giuliano Galoppo, que habilitó a Driussi por la izquierda para asistir a Ian Subiabre. Apenas sesenta segundos más tarde, un rebote mal despejado terminó en los pies de Juan Fernando Quintero, que sacó un zurdazo bajo al poste de Cambeses para dar vuelta el marcador.
Racing reaccionó rápido: a los 28, un disparo de Adrián Fernández terminó desviado por Lucas Martínez Quarta, descolocando a Armani para el 2-2. Cuando parecía que el duelo se encaminaba al alargue, llegó la jugada decisiva. En el tercer minuto adicionado, luego de una serie de rebotes y una doble intervención de Armani, Gastón Martirena se adelantó a todos dentro del área chica y empujó la pelota a la red para sellar el 3-2 definitivo.
Lo esperan Lanús o Tigre en cuartos
Con este triunfo agónico, el conjunto de Costas accedió a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Lanús y Tigre (juegan el miércoles). River, en cambio, cerró otra noche preocupante. El equipo de Marcelo Gallardo —quien recientemente renovó su contrato hasta diciembre de 2026— no encuentra rumbo y acumuló un nuevo golpe en un año que quedará entre los más flojos de su ciclo. Para aspirar a entrar a la Copa Libertadores, necesitará que Argentinos Juniors, Boca o Lanús ganen el Clausura.