A casi ocho años de la participación argentina en el Mundial de Rusia 2018, Jorge Sampaoli volvió a hablar sobre uno de los capítulos más debatidos de su ciclo al frente de la Albiceleste. El entrenador rechazó de manera contundente las versiones que sostenían que los referentes del plantel habían tomado el control de las decisiones futbolísticas durante el torneo.
Durante una entrevista radial, el técnico nacido en Casilda fue consultado acerca de los rumores que surgieron tras la dura derrota frente a Croacia y que indicaban que algunos futbolistas habían intervenido en la elección del equipo que posteriormente enfrentó a Nigeria. Su respuesta fue tajante.
“Eso no ocurrió”, aseguró Sampaoli, quien igualmente reconoció que dentro de la concentración existía un clima de marcada tensión y falta de confianza mutua entre cuerpo técnico y jugadores.
Según explicó, los problemas comenzaron luego del empate ante Islandia en el debut mundialista. El entrenador recordó que el resultado generó cuestionamientos internos y una creciente incertidumbre sobre el rumbo del equipo.
“Hubo muchos desacuerdos y nerviosismo. Nosotros no encontrábamos explicación a lo que había pasado en ese partido y eso provocó una pérdida de confianza en distintos niveles”, rememoró.

La situación se agravó con la goleada sufrida ante Croacia por 3-0, un encuentro que Sampaoli definió como uno de los momentos más difíciles de su etapa en la Selección. Incluso asumió parte de la responsabilidad por la manera en que reaccionó el equipo después del primer gol rival.
El ex entrenador sostuvo que hasta la apertura del marcador el trámite había sido parejo, pero admitió que la estructura táctica se desordenó por completo una vez que Croacia tomó ventaja.

Además, se refirió a una de las imágenes más recordadas de aquel Mundial: la conversació que mantuvo con Javier Mascherano antes del decisivo partido frente a Nigeria. Para Sampaoli, esa escena fue interpretada de manera errónea y nunca representó una cesión del mando hacia los futbolistas.
“Dialogaba con Mascherano como lo hacía con otros jugadores. Pero las decisiones seguían siendo mías”, remarcó.
Como argumento para sostener su postura, recordó el planteo que diseñó para los octavos de final frente a Francia, encuentro que Argentina perdió por 4-3. Según explicó, aquella estrategia fue elaborada íntegramente por él y contemplaba movimientos específicos para neutralizar a figuras como Paul Pogba y N'Golo Kanté.
Sampaoli señaló que la idea de ubicar a Lionel Messi en una posición más retrasada y reforzar la mitad de la cancha respondía a una planificación táctica propia, algo que, según considera, demuestra que mantuvo el control futbolístico del equipo hasta el último día de la competencia.