San Lorenzo dio un paso clave para dejar atrás una de las etapas más críticas de su historia reciente. El club regularizó la totalidad de sus inhibiciones económicas y ahora aguarda la confirmación oficial de la FIFA para que se levanten las sanciones que le impiden inscribir refuerzos en el mercado de pases del Torneo Apertura 2026.
Durante este lunes, el Ciclón completó los 14 pagos pendientes que arrastraba, once de ellos realizados en los últimos días, y cumplió así con el requisito indispensable que exige el organismo internacional para destrabar la situación. Si bien aún no hubo un comunicado oficial, en Boedo confían en que los giros ya efectuados impacten en el sistema de la FIFA en las próximas horas y permitan la habilitación formal.
Desde la dirigencia aclararon que la información todavía no se refleja en la plataforma oficial del ente rector, por lo que los anuncios de incorporaciones quedarán supeditados a esa actualización administrativa. Recién cuando la FIFA confirme el levantamiento de las inhibiciones, San Lorenzo podrá oficializar los refuerzos ya acordados.
La gestión transitoria encabezada por Sergio Costantino, que asumió en diciembre tras la acefalía que puso fin al mandato de Marcelo Moretti, había fijado como prioridad ordenar las cuentas del club. En una primera etapa se cancelaron salarios atrasados de empleados y del plantel profesional, y luego se avanzó de lleno en la cancelación de las deudas que habían derivado en sanciones internacionales.
Mueve el mercado de pases
En paralelo a ese proceso, el Ciclón se movió en el mercado. Ya acordó la llegada del volante Mauricio Cardillo, libre de Independiente Rivadavia, y este lunes el delantero Gregorio Rodríguez, proveniente de Melgar y con pasado en Instituto, completó la revisión médica. Ambos futbolistas esperan la habilitación de la FIFA para ser presentados oficialmente.
Mientras tanto, el entrenador Damián Ayude sigue aguardando más refuerzos y la dirigencia mantiene gestiones abiertas por Gonzalo Ábrego (Godoy Cruz) y Jonathan Torres (Cerro Porteño). Con las deudas saldadas y las inhibiciones regularizadas, San Lorenzo confía en que el aval de la FIFA llegue en breve y le permita dejar atrás el bloqueo administrativo para enfocarse de lleno en lo deportivo.