El director técnico de la Selección argentina, Lionel Scaloni, habló con la prensa luego de su arribo al país y se encargó de tirar por la borda todas las especulaciones que surgieron en los últimos días luego de la final.
Ni bien frenó su auto, una marea de periodistas se abalanzó sobre la ventanilla y comenzaron a preguntarle cada una de las teorías conspiratorias. En primer lugar desmintió que la bandera de las Islas Malvinas que desplegaron los jugadores luego del triunfo ante Inglaterra les haya generado problemas: "No nos dijeron nada".
Por otro lado, al ser consultado por sobre la arenga que dio Messi y el rendimiento del equipo en general, Scaloni fue claro: "No veo redes. No sé nada. No tengo idea lo que me decís". La respuesta fue en buenos términos, pero con la fuerza de quien quiere cortar de raíz cualquier polémica o sospecha.
Sin embargo, Scaloni se mostró sorprendido cuando le preguntaron si el plantel está unido o hay algún conflicto interno. “No puedo creer lo que me están preguntando. Nos estamos yendo por otro lado, chicos”, afirmó. Y resaltó la actitud de todos: “Lo importante es que los chicos se han brindado al máximo, han dado una demostración de carácter con esta camiseta y nos quedemos con eso. Ojalá el día de mañana, cuando tenga que venir a la Selección un jugador, dé lo mismo. Porque es una señal”.
El mensaje a la gente tras el recibimiento
El director técnico más ganador en la historia de la Selección argentina subrayó que es momento de ver lo que se logró y el impresionante nexo generado con la gente. “Lo más importante es la conexión del equipo, lo que ha dejado este equipo es algo muy lindo para la gente", señaló.
Y añadió: “Con la Selección no sé si hubo alguna vez grietas. La Selección es lo máximo para cualquier futbolista e hincha. Lo que ha dejado este equipo es algo muy lindo para la gente, para los chicos, los nenes. Eso es lo más importante".
Por otra parte, reconoció que "el recibimiento fue impresionante y muy lindo", y que "en la derrota también somos nobles".
"Ayer, cuando íbamos en el colectivo, ver esos nenes de diez años que estaban contentos, incluso no habiendo ganado, es algo maravilloso”, concluyó.

