La Selección argentina inició con el pie derecho su participación en el Mundial 2026 al derrotar por 3-0 a Argelia en Kansas City y Emiliano “Dibu” Martínez quedó cerca de lograr un récord histórico con la camiseta albiceleste.
Esa nueva valla invicta no fue una más para Martínez porque alcanzó los 42 partidos sin recibir goles de los 60 que jugó con la Selección argentina, una cifra que lo acerca cada vez más al máximo registro histórico.
Actualmente, el récord pertenece a Sergio “Chiquito” Romero, quien cerró su ciclo en el equipo nacional con 47 encuentros con la valla invicta en 96 partidos disputados.
De esta manera, Dibu quedó a apenas cinco partidos sin recibir goles de igualar la marca y a seis de superarla para convertirse en el guardavallas con más arcos en cero en la historia de la Selección argentina.
El Mundial aparece como una oportunidad ideal para alcanzar ese objetivo. Si Argentina logra avanzar hasta las semifinales, Martínez podría disputar hasta siete encuentros más en el torneo.
Por lo pronto, el arquero tiene asegurados al menos dos compromisos adicionales en la fase de grupos, donde la Albiceleste todavía deberá enfrentar a Austria y a Jordania y completar su camino inicial rumbo a los 16avos de final.
La posibilidad de romper el récord adquiere una dimensión especial teniendo en cuenta el impacto que tuvo Martínez en los últimos años. Desde su irrupción como titular en 2021, fue una pieza fundamental en la conquista de la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022.
Además de sus recordadas actuaciones en definiciones por penales, el marplatense construyó gran parte de su legado gracias a su regularidad y a la solidez que mostró cada vez que defendió el arco argentino.
Con 32 años y en plena vigencia, el arquero afronta el Mundial 2026 con la posibilidad de seguir ampliando su historia personal y alcanzar una marca que parecía difícil de igualar.
Argentina comenzó el torneo con una victoria convincente y, mientras el equipo sueña con otra gran campaña mundialista, Martínez tiene por delante un desafío individual que podría convertirlo en el arquero más efectivo de todos los tiempos en la Selección argentina.