El slackline en Salta está a punto de dar un salto clave, ya que en las próximas semanas va a concretarse la formalización de una asociación, un paso fundamental para consolidar la disciplina como deporte organizado en la provincia. La novedad surge tras la reunión de este lunes con autoridades de la Secretaría de Deportes, donde se avanzó en la formalización jurídica del club y en la expansión de la práctica.
“Acabamos de dialogar con el Secretario de Deportes, Federico Abud, sobre lo que va a ser la formalización jurídica del club de slackline, el dictado de clases y cómo el Estado puede ayudarnos a hacer el deporte más accesible”, explicó Luciano Roncaglia, uno de los referentes y pioneros locales.
Si bien el slackline ya se practicaba de manera aislada, el impulso decisivo llegó en 2020, en plena pandemia. “No trajimos la novedad del deporte, pero si la forma organizativa, la visión como club y también la faceta de espectáculo”, recordó Roncaglia. Ese enfoque permitió atraer a personas de distintos deportes, provincias e incluso de otros países, y marcó un antes y un después para la disciplina en Salta.
El propio Roncaglia conoció el slackline durante un viaje por el nordeste de Brasil. “Me atrapó mucho por los principios del equilibrio, que son la base de casi todo deporte”, contó. Luego continuó practicando el deporte en Córdoba dónde estaba radicado hasta que regresó a Salta y, junto al montañista Emilio Abudi, comenzó a desarrollar la actividad de manera sostenida.

Un club abierto y en expansión
Los primeros pasos no fueron sencillos, pero la novedad y el espíritu colectivo jugaron a favor. “Al principio llegó mucha gente por curiosidad, pero fueron clave personas que venían de otros deportes y ámbitos sociales”, explicó. Hoy, ese grupo se consolidó y se convertirá en la próxima comisión directiva que se va a conformar, y que estará integrada por Catalina Appendino, Facundo Figueroa, Valentina Cerda Lo y José Nieto, entre otros.

“Creo que aportamos una visión que en Salta hacía falta. Por eso se nos acercó tanta gente y hoy buscamos institucionalizar, difundir y sostener el deporte”, señaló Roncaglia.
Dónde se practica y cómo sumarse
Actualmente, el slackline se practica en distintos puntos de la ciudad. El Parque 20 de Febrero, la Plaza del Deporte en Tres Cerritos y, desde esta semana, en el Mercado Artesanal, donde comenzarán a dictarse clases los lunes y miércoles, de 16 a 19 horas, a cargo de Catalina Appendino y Valentina Zerda Lo.
Además, Roncaglia adelantó que actualmente se está evaluando la posibilidad de conseguir un espacio fijo y cubierto, que permita entrenar durante todo el año y dar el salto de la práctica en tierra a la práctica en altura.
Un deporte, muchas modalidades
Aunque para el público suele asociarse al riesgo extremo, el slackline cuenta con múltiples modalidades y altos estándares de seguridad. “No estamos tan locos como parece. Todo el equipo se chequea constantemente y siempre hay sistemas de respaldo”, aclaró Roncaglia.
Entre las variantes se destaca el highline, la modalidad en altura que se monta entre montañas o cañones; el waterline, sobre agua, ideal para principiantes; el longline, con líneas largas en parques; el rodeo, similar a la cuerda floja de circo; y el trickline, orientado a acrobacias y saltos.
“No todos practican todo. Yo me especializo en highline, pero hay gente que sabe un poco de cada modalidad”, explicó Roncaglia.
Con una comunidad en crecimiento y el respaldo institucional en camino, el slackline salteño se prepara para dar un nuevo paso y afirmarse como deporte organizado.