Primera Nacional

Tras el desahogo en el Gigante, a Gimnasia y Tiro se le viene el clásico regional contra el mejor equipo de la categoría y ¿con público visitante?

El albo llega entonado tras cortar una racha de 80 días sin ganar y salir de la zona de descenso, pero ya tiene en el horizonte un duelo cargado de historia y tensión: recibirá a Gimnasia de Jujuy, líder de la Zona B y su clásico del norte, en el David Michel Torino.

Por Redacción Gente de Salta

Gimnasia y Tiro irá el domingo por una nueva victoria en otro clásico norteño, como en la del desahogo ante el ciruja con el gol de Nicolás Contín. — GyT Oficial

El triunfo agónico ante San Martín de Tucumán por 1-0 en el Gigante del Norte no solo significó tres puntos vitales para Gimnasia y Tiro, sino también un punto de quiebre en su presente deportivo. El albo volvió a ganar después de 80 días y consiguió salir de la zona de descenso, en un desahogo que se sintió fuerte en toda la institución.

Sin embargo, el calendario no da respiro y ahora el millonario ya piensa en uno de los partidos más exigentes y con mayor carga simbólica del campeonato: el cruce ante Gimnasia de Jujuy, actual líder absoluto de la Zona B de la Primera Nacional y considerado uno de sus clásicos del norte del país, en uno de los partidos de mayor voltaje de la decimoquinta fecha de la Primera Nacional, que se jugará el próximo fin de semana.

El encuentro se disputará el próximo domingo a las 17 en el Gigante del Norte, en un contexto que promete alta tensión deportiva y un marco especial en las tribunas. En ese sentido, la dirigencia millonaria ya inició gestiones ante la Policía de Salta para intentar habilitar la presencia de público visitante, con el objetivo de que el partido pueda vivirse con ambas parcialidades y poder contar con una mejor recaudación.

El equipo jujeño llega como puntero y con la confianza en alza tras su victoria por 1-0 ante Temperley, resultado que le permitió sostenerse en lo más alto de la tabla. El lobo mostró solidez en el tramo decisivo del torneo y se afirma como uno de los principales candidatos al ascenso.

Del otro lado, el albo atraviesa un momento de reconstrucción anímica y futbolística. El reciente triunfo le devolvió aire y esperanza a un plantel que venía golpeado, pero ahora deberá medirse ante el rival más exigente del grupo y en un duelo que trasciende lo meramente estadístico.

La historia entre ambos equipos le suma un condimento extra al choque. No se trata solo de puntos importantes en juego, sino de un clásico regional que suele disputarse con intensidad, fuerte presencia física y un clima particular tanto dentro como fuera del campo.

Con la expectativa en aumento, Salta ya empieza a palpitar un partido que puede marcar el rumbo de ambos en la Primera Nacional: el renacer del equipo de la Vicente López o la confirmación del liderazgo jujeño en el norte.