La sede de la Liga Salteña de Fútbol fue escenario de la presentación oficial de un nuevo “Mundialito” juvenil que se llevará a cabo en Salta entre el 4 y el 8 de diciembre. El anuncio fue realizado con gran expectativa y entusiasmo por parte de las autoridades liguistas, que destacaron el impacto deportivo y turístico que tendría el evento para la provincia.
Según explicó el presidente de la Liga Salteña, Sergio Chibán, el certamen reuniría entre 260 y 280 equipos provenientes de distintos países, lo que implicaría un importante movimiento de personas y actividad económica durante esos días.
“Estamos hablando de entre 750 y 850 partidos, unos 4.000 futbolistas y una ocupación hotelera que podría rondar entre las 6.000 y 7.000 camas. Salta va a estar totalmente movilizada”, expresó el dirigente en declaraciones radiales.
Consciente de los cuestionamientos que podrían surgir por el contexto económico actual y los costos de organización, Chibán aseguró que la inversión necesaria para concretar el torneo sería ampliamente compensada por el dinero que ingresaría a la provincia a través del turismo y el consumo.
“La inversión representa menos del 20 por ciento del retorno económico que se va a generar”, afirmó.
Además, adelantó que existe la posibilidad de organizar en agosto un certamen clasificatorio destinado a equipos salteños, cuyos ganadores podrían obtener una plaza para participar el próximo año en el Mundialito de Cataluña.
Sin embargo, el anuncio también volvió a poner bajo la lupa lo ocurrido meses atrás con el torneo juvenil disputado en España, donde el seleccionado Sub 13 de la Liga Salteña se consagró campeón bajo la conducción técnica de Alejandro Frezzotti, entrenador, exfutbolista y yerno de Chibán.
En aquel momento, la campaña del equipo fue presentada como una histórica gesta frente a gigantes del fútbol europeo, luego de difundirse triunfos contundentes ante conjuntos identificados con nombres como Barcelona, Liverpool o Steaua de Bucarest.
Con el correr de los días, no obstante, comenzaron a conocerse detalles que relativizaron parte del relato inicial. Se aclaró que los rivales no correspondían a las estructuras profesionales de esos clubes, sino a academias y franquicias vinculadas a esas marcas deportivas en distintos países.
También trascendió que el plantel campeón no estuvo conformado exclusivamente por futbolistas salteños, ya que incluyó también a jugadores provenientes de Jujuy y Santiago del Estero.
Otro de los puntos que generó debate fue que el certamen no pertenecía a ninguna competencia oficial organizada por FIFA, sino que se trataba de un torneo privado en el que los equipos participantes abonaban una inscripción para competir.
Más allá de esas aclaraciones y de las críticas posteriores, nadie puso en discusión el mérito deportivo de los chicos que representaron a la región y lograron quedarse con el título. Sin embargo, sí quedaron cuestionamientos respecto a la manera en que fue comunicado y promocionado el logro por parte de los dirigentes y organizadores.