La clasificación de la Selección argentina a las semifinales del Mundial 2026 dejó una enorme alegría, pero también encendió algunas alarmas por el desgaste físico que acumuló el plantel tras el intenso triunfo por 3-1 frente a Suiza, un encuentro que, al igual que el anterior, necesitó del tiempo suplementario para definirse.
Durante la prórroga, varios jugadores evidenciaron el esfuerzo realizado a lo largo de los 120 minutos. Cristian Romero y Leandro Paredes fueron dos de los que no pudieron completar el partido y debieron abandonar el campo por el agotamiento, mientras que otros integrantes del equipo también terminaron visiblemente exhaustos.
La buena noticia para Lionel Scaloni es que, pese al cansancio generalizado, ninguno de los futbolistas sufrió lesiones. Tanto Romero, que dejó la cancha en el entretiempo del alargue, como Paredes, reemplazado a los 110 minutos por José Manuel López, fueron preservados únicamente por una cuestión física.
Otro de los momentos que generó preocupación tuvo como protagonista a Lionel Messi. El capitán argentino recibió un impacto en el rostro tras un cruce con Granit Xhaka durante el segundo tiempo y por algunos instantes mostró signos de dolor, especialmente en el ojo derecho. Sin embargo, con el correr de los minutos las molestias fueron disminuyendo y pudo terminar el encuentro.
Ahora, el gran desafío del cuerpo técnico será acelerar la recuperación de un plantel que viene soportando una importante carga de desgaste. Las altas temperaturas, los largos traslados, la acumulación de minutos, el cierre de una extensa temporada y los dos partidos consecutivos que se definieron en el alargue representan un exigente escenario para la Albiceleste.
Con la semifinal frente a Inglaterra programada para el miércoles a las 16 en Atlanta, Scaloni y su equipo médico trabajarán contrarreloj para que todos los futbolistas lleguen en las mejores condiciones posibles a uno de los compromisos más importantes del torneo.