La aventura de Juan Manuel Cerúndolo en Roland Garros llegó a su fin, aunque el balance final dejó mucho más que una derrota. El tenista argentino cayó en los octavos de final frente al italiano Matteo Berrettini por 6-3, 7-6 (7-2) y 7-6 (8-6), resultado que le impidió alcanzar por primera vez los cuartos de final de un Grand Slam.
El porteño, ubicado en el puesto 56 del ranking mundial, luchó hasta el final ante un rival que mostró toda su jerarquía en los momentos decisivos. Después de dos horas y media de partido, Berrettini selló su clasificación entre los ocho mejores del certamen parisino, instancia a la que regresó tras varios años de ausencia.
Aunque el marcador reflejó una derrota en sets corridos, el encuentro estuvo lejos de ser sencillo para el italiano. Cerúndolo elevó considerablemente su nivel en el tercer parcial, llegó a colocarse 5-4 arriba con su servicio y dispuso de tres oportunidades para llevar el partido a un cuarto set durante el tie break. Sin embargo, la experiencia y la contundencia de Berrettini terminaron inclinando la balanza.
Más allá de la eliminación, el torneo dejó enormes motivos para celebrar para el argentino. En primer lugar, consiguió la mejor actuación de su carrera en un certamen de Grand Slam, superando ampliamente sus registros anteriores y asegurándose un importante avance en el ranking ATP, que lo acercará por primera vez al selecto grupo de los 50 mejores jugadores del mundo.
Además, fue protagonista de una de las mayores sorpresas del año al eliminar en segunda ronda al número uno del ranking, Jannik Sinner. El italiano llegaba como máximo candidato al título y acumulaba una impresionante racha de 30 victorias consecutivas. Cerúndolo aprovechó su oportunidad, sostuvo un nivel muy alto durante gran parte del encuentro y firmó una remontada memorable luego de encontrarse dos sets abajo.
Su crecimiento también quedó reflejado en la tercera ronda, cuando protagonizó una verdadera batalla ante el español Martín Landaluce. A lo largo de cinco horas y 58 minutos, el argentino logró imponerse en uno de los partidos más extensos que se recuerden en la historia del torneo parisino.
El desgaste acumulado de esa exigente travesía pareció sentirse en el inicio del duelo con Berrettini, que encontró rápidamente ventajas en los primeros dos sets. Sin embargo, Cerúndolo volvió a mostrar carácter, ajustó su estrategia y terminó generando incertidumbre hasta los últimos puntos del encuentro.
Tras la eliminación, el argentino realizó una autocrítica sobre su actuación. Reconoció que durante gran parte del partido le faltó agresividad y que recién en el tercer set logró desplegar el tenis que pretendía desde el comienzo. También destacó que los errores en momentos puntuales terminaron marcando la diferencia cuando tuvo posibilidades concretas de extender la historia.
Al mismo tiempo, valoró la experiencia acumulada durante las dos semanas en París. Según explicó, enfrentarse a rivales de primer nivel y competir de igual a igual contra algunos de los mejores jugadores del circuito le permitió identificar aspectos de su juego para seguir evolucionando.
Mientras Berrettini continuará su camino en busca de las semifinales, Cerúndolo emprenderá el regreso con sensaciones positivas. El argentino deberá recuperarse físicamente tras el enorme desgaste que implicó el torneo y luego enfocará su preparación en la temporada sobre césped, con la confianza reforzada después de firmar la mejor actuación de su carrera en un escenario de máxima exigencia.