Partidazo entre Portugal y Croacia en el estadio de Toronto, en la continuidad de los 16avos de final del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026, con gol de Ronaldo los portugueses se impusieron 3-2 y accedieron a los 8vos de final donde el lunes que viene enfrentarán a España en Dallas.

Tras un primer tiempo sin emociones, en el complemento pasó de todo. Los balcánicos se pusieron en ventaja con un gol de Iván Perisic y, poco después, Cristiano Ronaldo empató de penal. A los 94′, Gonçalo Ramos le dio la victoria a los portugueses con un cabezazo, poco después de que el DT Roberto Martínez reemplazó a su máxima estrella por Rubén Neves.
Portugal salió con hambre desde el arranque y avisó apenas en el minuto cuatro, cuando Leão desbordó con velocidad y habilitó a Bruno Fernandes, que se topó primero ante la figura de Livaković y luego con la muralla defensiva croata en el rebote. Pedro Neto también hizo de las suyas por la otra banda, generando un par de sustos que la defensa croata logró resolver a fuerza de reflejos.
Además de la agonía con la que contó el choque, también hubo una particularidad. Fue el primer partido en toda la historia del certamen en el que se enfrentan dos jugadores de campo de 40 años o más: el portugués, nacido el 5 de febrero de 1985, tiene 41, mientras que el croata los cumplirá el próximo 9 de septiembre.
Lo más curioso del cotejo es que se anularon cuatro goles, tres a Croacia y otro a Portugal, por offside. El último que no se convalidó a los dirigidos por Zlatko Dalic fue a los 115′, lo que hubiese llevado el juego al suplementario de media hora.

El equipo de Roberto Martínez pagó caro ese desperdicio poco después del descanso. Croacia encontró la recompensa a su paciencia con una jugada bien creada por la derecha que terminó en el cabezazo certero de Ivan Perisic, que puso el primero para los suyos. Los croatas incluso soñaron con el segundo minutos más tarde, aunque el fuera de juego les cortó la ilusión.
Ese golpe funcionó como un despertador para Portugal. Leão hizo estallar el travesaño y Ronaldo vio cómo el offside le negaba un tanto que ya festejaba. La fortuna le llegó igual, aunque por otra vía: una falta en el área tras un córner derivó en penal, que el capitán luso convirtió con la calma de quien ya lo ha hecho mil veces, para igualar el marcador y meter de lleno la emoción en el partido.
Como si al partido le faltara emoción, en el último minuto Gvardiol apareció en el área para marcar el empate, pero el tanto fue anulado por una posición adelantada de Pasalic. El marcador ya no se movería más: Portugal aseguró su clasificación y ahora se medirá con España el 6 de julio en Dallas, por los octavos de final.