Martín Demichelis consiguió su primer gran impacto como entrenador del Mallorca al vencer por 2-1 al Real Madrid, en un duelo correspondiente a la fecha 30 de La Liga.
En la previa, el compromiso aparecía como uno de los más complejos del calendario, incluso con un resultado adverso que podía ser lógico. Sin embargo, la necesidad de sumar puntos para escapar del descenso empujó al equipo balear a asumir riesgos y apostar por una victoria que terminó consiguiendo de manera agónica.
El reencuentro con Mastantuono
El encuentro tuvo además un condimento especial: el reencuentro entre Demichelis y Franco Mastantuono, el joven al que el entrenador hizo debutar en River. Antes del inicio, ambos compartieron un saludo, mientras que el mediocampista ingresó en el tramo final con la intención de cambiar el rumbo del partido, aunque no logró destacarse.
En cuanto al desarrollo, el Mallorca logró golpear primero sobre el cierre de la primera mitad. Tras una asistencia del argentino Pablo Maffeo, Manu Morlanes abrió el marcador y encendió la ilusión local.
El Real Madrid reaccionó en el tramo final del partido y encontró el empate a los 43 minutos del segundo tiempo por intermedio de Éder Militão, cuando parecía que el empate sería el resultado definitivo.
Pero el equipo de Demichelis no se resignó. En tiempo de descuento, apareció su goleador, Vedat Muriqi, para marcar el 2-1 y desatar la euforia en un triunfo que puede resultar decisivo.
Con esta victoria, el Mallorca logró salir de la zona de descenso y alcanzó los 31 puntos, superando a Elche en la tabla. Por su parte, el Real Madrid dejó pasar una oportunidad importante de recortar distancia con el Barcelona, que aún debe disputar su encuentro en la jornada. el clásico con el Atlético de Madrid.
Más que tres puntos, el triunfo representa un impulso anímico enorme para un equipo que, de la mano de Demichelis, empieza a creer que la permanencia es posible.