Rosario Central y San Lorenzo no pasaron del empate sin goles en el Gigante de Arroyito, en el cierre de la jornada de viernes por la fecha 15 del Torneo Clausura 2025.
Fue un duelo intenso, con pierna fuerte y momentos de presión alta, pero sin precisión en los metros finales. La más clara fue para la visita, a los 39 minutos del primer tiempo, cuando Agustín Ladstatter encaró por izquierda en una contra letal y sacó un remate bajo que se fue apenas ancho del palo derecho.
Con este resultado, San Lorenzo suma 23 puntos y se ubica quinto en la Zona B, además de ser sexto en la tabla anual con 50 unidades, lo que le asegura su lugar en la Copa Sudamericana 2026 y en los playoffs del torneo local.
Por su parte, el equipo de Ariel Holan sigue en lo más alto: Rosario Central lidera tanto su zona (31 puntos) como la tabla general (66), manteniendo su paso firme rumbo a la fase final.
Polémicas en el VAR
El partido entre Rosario Central y San Lorenzo tuvo de todo, menos goles. Pero si algo no faltó en el Gigante de Arroyito, fueron las polémicas. El VAR volvió a quedar en el centro de la escena, con decisiones que encendieron la bronca de los dos equipos.
El primer tiempo arrancó caliente: tras un gol anulado a Gastón Hernández, el técnico del Ciclón, Diego Ayude, vio la tarjeta roja por protestar de manera airada. La jugada que desató todo fue un cabezazo de Hernández que ponía el 1-0, pero el asistente levantó la bandera por posición adelantada.
Desde la cabina del VAR revisaron la acción y confirmaron el offside. La transmisión mostró después la línea trazada: el defensor de San Lorenzo tenía un pie adelantado respecto a Juan Cruz Komar, último hombre del Canalla. La validación del fuera de juego desató la furia del banco azulgrana y derivó en la expulsión de Ayude.
Minutos más tarde, Komar volvió a estar en el ojo de la tormenta: le dio una patada durísima a Alexis Cuello, que quedó tendido con mucho dolor. El árbitro Facundo Tello no sancionó falta y el delantero, tras irse al vestuario con molestias, pudo volver en el complemento.
El segundo tiempo no se quedó atrás. Esta vez fue Rosario Central el que gritó un gol que no fue: Enzo Giménez ganaba de cabeza y marcaba el 1-0, pero el tanto fue anulado por una supuesta interferencia de Komar —otra vez involucrado—, quien estaba adelantado y se metió en la trayectoria de Daniel Herrera, defensor del Ciclón.
El VAR llamó a Tello para revisar la jugada, y el árbitro terminó cobrando offside por obstrucción, dejando a Central con la bronca contenida y al estadio hirviendo.