A los 51 años, Sergio Martínez volvió a ponerse los guantes, en lo que sería su inminente despedida. El excampeón mundial se impuso por decisión unánime ante Nicolás Ryske en el evento denominado Noche de Leyendas, realizado en el Microestadio Malvinas Argentinas y transmitido en vivo por la plataforma de streaming AZZ.
El duelo enfrentó al púgil quilmeño con un rival de amplia trayectoria en disciplinas como Muay Thai, kickboxing y K1, en una velada que reunió a figuras de distintos deportes de combate. Fueron seis rounds intensos, disputados con mucha exigencia física, donde ambos dejaron todo arriba del ring.
Con el triunfo ya consumado, Martínez no descartó que esta haya sido la última presentación de su carrera profesional, que incluye victorias resonantes frente a nombres como Kelly Pavlik, Paul Williams y Julio César Chávez Jr.
Tras la pelea, el argentino se mostró conmovido y dejó entrever el cierre de su etapa competitiva: reconoció el desgaste físico acumulado y aseguró que atraviesa molestias importantes, especialmente en sus rodillas y manos, aunque destacó el esfuerzo realizado para poder estar presente.
En su análisis del combate, explicó que fue un cruce parejo, donde ambos estilos se neutralizaron por momentos: el de Ryske, más frontal y de presión constante, y el suyo, basado en la movilidad y la esquiva para evitar el castigo.
Consultado sobre su continuidad, dejó abierta una mínima puerta a un eventual regreso en formato exhibición, aunque insistió en que el desgaste actual lo acerca al retiro definitivo.
Antes de retirarse del escenario, también dedicó un mensaje a las nuevas generaciones del boxeo, a quienes alentó a mantenerse dentro del deporte como camino de disciplina y contención personal, destacando el valor formativo de la actividad por sobre cualquier adversidad.