Gimnasia de Mendoza logró una victoria memorable al revertir un 0-2 frente a Vélez Sarsfield y quedarse con el triunfo por 3 a 2 gracias a un desenlace inesperado. El encuentro tuvo un desarrollo cambiante: un primer tiempo claramente favorable al conjunto visitante y un segundo en el que el local logró imponer condiciones.
Los goles del equipo mendocino fueron convertidos por Ezequiel Muñóz, Agustín Módica y un tanto en contra de Emanuel Mammana, mientras que Vélez se había adelantado con las anotaciones de Florián Monzón y Manuel Lanzini.
El inicio fue todo del fortín, que mostró contundencia y claridad para adueñarse del trámite. En su primera aproximación, Monzón sacó un remate potente para abrir el marcador y, antes de los diez minutos, una jugada colectiva bien elaborada terminó con la definición de Lanzini para estirar la ventaja.
Durante esa etapa, Vélez generó varias oportunidades más: Monzón volvió a estar cerca y un intento de Valdés obligó a intervenir a Mondino. Gimnasia, por su parte, evidenció dificultades para reaccionar, aunque ensayó respuestas con Módica, Andrada, Ulises Sánchez y Lencioni, sin poder vulnerar la seguridad del arquero Montero.
Sin embargo, sobre el final del primer tiempo, el conjunto local logró descontar. Tras un tiro libre ejecutado por Lencioni, Muñoz ganó en el área y marcó de cabeza, dejando el resultado abierto de cara al complemento.
En la segunda mitad el desarrollo cambió de forma marcada. Vélez perdió intensidad y Gimnasia asumió el protagonismo, aunque con cierto desorden. Módica avisó con un cabezazo y luego el ingresado Simoni estuvo cerca del empate con un remate que Montero controló con esfuerzo; el arquero también respondió ante otro intento de Lencioni.
La igualdad llegó tras un tiro de esquina, cuando Módica conectó de cabeza y reflejó el crecimiento del equipo mendocino frente a un rival que ya no mostraba la solidez inicial.
Cuando el empate parecía definitivo, un centro sin demasiado riesgo terminó de la peor manera para Vélez: Mammana desvió la pelota hacia su propio arco y decretó el 3-2, desatando el festejo en el estadio Víctor Legrotaglie.