Hoy juega en la Roma

“Yo ya lo hablé varias veces con él”: Leandro Paredes agita la llegada a Boca de Paulo Dybala

Una esperanza emerge en La Ribera tras la posibilidad real de contar con un delantero clave.

Por Federico Aspiazu

Leandro Paredes y Paulo Dybala — .

En el ambiente boquense, la sola mención del nombre de Paulo Dybala suscita una ola de expectativas. Y Leandro Paredes, capitán y referente del equipo, alimenta esa llama con cada declaración. En charlas íntimas, en la tranquilidad de la amistad, Paredes confiesa haber abordado el tema con Dybala "varias veces". La posibilidad de verlo vestir la azul y oro revolotea en el aire, aunque aterriza suavemente con la prudencia del experimentado mediocampista.

“Yo ya lo hablé varias veces con él”, revela Paredes, dejando entrever la cercanía que lo une al delantero de la Roma, forjada en incontables batallas defendiendo los colores de la Selección Argentina. Sin embargo, la euforia se templa ante la inminente decisión personal que debe tomar Dybala. Paredes, consciente de la encrucijada, se muestra respetuoso y comprensivo.

“Ojalá que viva su vida y su carrera muy tranquilo, que tome la decisión que tenga que tomar. No soy quién para meterme en las decisiones de los demás”, reflexiona Paredes. Sus palabras, cargadas de madurez, pintan un cuadro de respeto absoluto hacia el camino que elija Dybala. La cancha queda a un lado, y la amistad se alza como un valor primordial.

Pero la pasión es difícil de ocultar. A pesar de su cautela, el capitán no puede disimular la ilusión que le genera la idea de compartir vestuario con su amigo: “La ilusión y el deseo siempre están, pero son decisiones muy personales, en las que no me puedo meter”. La imagen de ambos, Paredes y Dybala, liderando el ataque boquense se dibuja fugazmente en la mente de los hinchas, un sueño latente que se alimenta con cada palabra.

Recordando su propio regreso a Boca, Paredes apela a la paciencia y la comprensión: “Hasta que vine, me cagaron a puteadas, así que hay que estar tranquilos. Cada uno vive su carrera como quiere y como crea que es mejor. Ojalá él pueda decidir lo que quiera hacer”. Una anécdota personal que sirve como espejo para entender la complejidad de las decisiones profesionales, y la importancia de respetar los tiempos y las elecciones individuales.

El futuro de Dybala, por ahora, sigue siendo un enigma. Su contrato con la Roma se extiende hasta junio de 2026, y cualquier movimiento dependerá de múltiples factores: su presente en el club italiano, las aspiraciones del jugador, y, por supuesto, el calendario de la Copa Libertadores del año próximo, un torneo que despierta pasiones y define destinos. Mientras tanto, en La Boca, la esperanza se mantiene encendida, alimentada por la amistad y el deseo de ver a Dybala brillar con la camiseta azul y oro.