Alexander Zverev escribió este domingo el capítulo más importante de su carrera al conquistar Roland Garros por primera vez. El alemán, número dos del mundo, derrotó al italiano Flavio Cobolli en una final apasionante que se extendió durante cuatro horas y 16 minutos y terminó con un marcador de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7(5) y 6-1.
El inicio del encuentro mostró a un Zverev dominante y decidido a imponer condiciones desde el primer punto. Cobolli, que disputaba su primera final de Grand Slam, evidenció los nervios propios de una ocasión histórica y sufrió tres quiebres de servicio que le costaron un contundente 6-1 en el set inaugural.
Con el correr del partido, el italiano logró asentarse en la cancha y elevó considerablemente su nivel. En el segundo parcial encontró mayor soltura en su juego, consiguió una ruptura clave en el séptimo game y sostuvo la ventaja para igualar el marcador general.
La tercera manga se desarrolló con extrema paridad. Ambos jugadores mantuvieron una intensa batalla desde el fondo de la cancha y las oportunidades fueron escasas. Cobolli dispuso de algunas chances para adelantarse, pero Zverev respondió con solidez en los momentos de mayor presión y terminó inclinando la balanza a su favor gracias a un quiebre decisivo en el décimo juego.
Cuando parecía que el alemán encaminaba la victoria, Cobolli volvió a reaccionar. El italiano arrancó el cuarto set con un rápido quiebre y llegó incluso a sacar para llevarse el parcial. Sin embargo, Zverev recuperó terreno y forzó un tie-break. Allí, el joven italiano mostró personalidad y se impuso por 7-5 para estirar la definición al quinto set.
En el capítulo final apareció la experiencia de Zverev. El alemán aprovechó la tensión que comenzó a sentir su rival y golpeó de entrada con dos quiebres consecutivos para tomar una ventaja de 4-0 que resultó definitiva. Aunque Cobolli intentó mantenerse en la pelea, el alemán no dejó escapar la oportunidad, volvió a quebrar en el séptimo game y cerró una victoria histórica.
De esta manera, Zverev logró sacarse de encima una larga cuenta pendiente y obtuvo su primer trofeo de Grand Slam a los 29 años. Además, se tomó revancha de las finales perdidas en el US Open 2020, Roland Garros 2024 y el Abierto de Australia 2025.
El título también le permite sumar un importante botín de puntos en el ranking ATP, donde alcanzó las 7.305 unidades y redujo la distancia respecto del español Carlos Alcaraz en la lucha por los primeros puestos del circuito.