Litio y cobre

Acuerdo Mercosur-UE: La minería salteña con un pie adentro de Europa y la oportunidad de "cuadruplicar exportaciones"

La eventual implementación del entendimiento abre un escenario de expansión para el sector, condicionado por inversiones, reglas comunes y tiempos políticos.

Por Juan Ancalle

Perspectivas para la minería y la oportunidad del acuerdo Mercosur-UE. — WEB

El inminente acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea abre un nuevo capítulo en la economía salteña, especialmente en el rubro minero, que ingresa en un mercado que “no ofrece resistencia”, como el del Viejo Continente.

 El sector aparece en un escenario que según proyecciones podría “cuadruplicar” exportaciones, aunque el impacto real del entendimiento dependen de un factor clave que forma parte del “lado B” del convenio: el financiamiento.

Así lo analizó Alberto Castillo, ex presidente de Recursos Energéticos y Mineros de Salta (REMSa), en diálogo con Gente de Salta, al referirse a un acuerdo que no se limita a la reducción de aranceles ni al acceso preferencial a nuevos mercados.

Alberto Castillo.

Según explicó, el proceso fue dividido en dos grandes etapas: una de carácter comercial —la más visible y de la que más se habla— y otra más amplia, vinculada a cooperación e inversiones, que requiere mayores consensos políticos y plazos más extensos para su implementación.

Esta distinción resulta central para entender por qué algunos sectores productivos reaccionan de manera diferente frente al acuerdo. En el caso de la minería, y en particular del litio y el cobre, el ingreso a ese mercado aparece impulsado por la necesidad de asegurar minerales críticos para la transición energética y el desarrollo tecnológico.

En ese sentido, Castillo remarcó que la minería no enfrenta el mismo nivel de rechazo que otros rubros productivos. 

En minería no se observa el mismo nivel de resistencia, porque se trata de recursos estratégicos que hoy son indispensables, sostuvo.

Protestas en Europa.

Países como Francia, Polonia y Austria expresaron reparos al acuerdo en medio de protestas de productores que advierten sobre una competencia desigual. El eje del conflicto son las denominadas “cláusulas espejo”, que exigen cumplir con los mismos estándares ambientales, productivos y de trazabilidad que rigen dentro del bloque.

Estas exigencias elevan los costos de producción y generan resistencias frente al ingreso de mercadería proveniente del Mercosur, producida bajo marcos regulatorios distintos.

La tensión no resulta ajena al escenario local. Una lógica similar se observa en la industria textil argentina, donde la producción nacional compite con productos importados como Shein y Temu, que llegan al mercado a precios más bajos, en parte por diferencias regulatorias y de costos. En ambos casos, la discusión no se limita al comercio, sino a las reglas bajo las cuales se produce y se compite.

Una oportunidad sin precedentes

En minería, sin embargo, la dinámica es distinta. La mirada sobre Argentina ya no se limita a la extracción de materias primas, sino que incorpora una visión más integral, que incluye infraestructura, energía, logística y participación en la cadena de valor industrial.

Salar de litio Hombre Muerto, Argentina.

En ese punto aparece con mayor claridad el verdadero “lado B” del acuerdo. La eliminación de aranceles mejora las condiciones de acceso al mercado, pero no garantiza por sí sola un salto en la producción ni en las exportaciones. La minería es una actividad intensiva en capital y depende de inversiones sostenidas en exploración, obras y energía.

“Acceso al mercado va a haber, pero los acuerdos de financiamiento pueden llevar más tiempo y son los que van a definir la magnitud real del impacto, advirtió Castillo.

De concretarse ese escenario, el impacto podría marcar un punto de inflexión para el sector. Las proyecciones, que comparte Castillo, indican que las exportaciones mineras podrían multiplicarse en los próximos años, con el litio y el cobre como ejes centrales. 

“Hoy las exportaciones mineras rondan los 5.900 millones de dólares y, con este acuerdo y los mecanismos de financiamiento, podríamos triplicar o incluso cuadruplicar ese volumen, y convertirnos en uno de los principales complejos exportadores del país.”, indicó

A ello se suma un posible efecto en cadena sobre la demanda, ya que la firma del acuerdo funcionaría como una señal para otros bloques económicos interesados en asegurar el acceso a minerales críticos en un contexto de competencia global creciente.

La reactivación del entendimiento responde también a un cambio en el escenario internacional. El endurecimiento de las políticas comerciales de Estados Unidos, la consolidación de otros bloques liderados por China y Rusia, y las tensiones geopolíticas empujaron a los países del bloque comunitario a buscar nuevos socios estratégicos.

Mercado laboral minero.

Ante la consulta sobre si una demanda en empleo con capacidad técnica en minería sobrepasaría el mercado laboral de la provincia, Castillo destacó que Salta logró en pocos años desarrollar recursos humanos vinculados a la minería, con formación técnica y universitaria, hasta hace no mucho, inexistente

“Antes de 2020 Salta no era una provincia minera y en apenas cinco años logró formar recursos humanos preparados para acompañar este proceso”, señaló.

El acuerdo abre así una ventana estratégica para la minería salteña, pero su impacto real dependerá de la capacidad de convertir el acceso al mercado en financiamiento, inversión y desarrollo sostenido. La oportunidad está planteada, el desafío será ejecutarla sin demoras.