Según sugiere un análisis del diario La Nación y los informes emanados del Banco Central, hubo un vaivén de dólares, una estrategia preelectoral y un posible retorno, todo envuelto en el discreto manto de las operaciones no oficiales.
El rumor de la recompra
Estados Unidos ya habría recuperado los dólares que inyectó en el mercado argentino durante las semanas de incertidumbre previas a las elecciones. Aquellos días de octubre, con el fantasma de la volatilidad acechando, vieron al secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, actuar como un contrafuerte, vendiendo alrededor de US$ 2.200 millones para contener el alza descontrolada del dólar.
Los pesos resultantes de esa intervención encontraron refugio en una Letra del Banco Central, una creación a medida, con cláusulas guardadas bajo siete llaves, diseñada exclusivamente para el Tesoro americano. Esta herramienta financiera, custodiada en las arcas de la entidad dirigida por Santiago Bausili, ahora parece haber sido desmantelada.
Las consultoras privadas, observadores atentos de la danza de los números del Banco Central, han detectado este movimiento. Sus análisis sugieren que Bessent habría cerrado aquella posición, recuperando los codiciados dólares. Sin embargo, la opacidad rodea esta operación: ni el gobierno estadounidense ni el argentino han confirmado oficialmente las transacciones.
Secretos a Voces
Los datos al 31 de octubre revelan una disminución de $ 2,75 billones en la cantidad de Letras emitidas por el BCRA. Una cifra que guarda una inquietante similitud con la que, días antes, había aparecido bajo el ambiguo rótulo de “otras inversiones”.
Si la recompra se llevó a cabo en los términos que sugieren los analistas, el Tesoro de los Estados Unidos podría haber obtenido una ganancia, comprando los dólares a un precio inferior al de venta inicial. Un negocio redondo, aunque rodeado de interrogantes.
La principal duda reside en la forma en que se concretó la recompra. Los analistas descartan que se haya realizado directamente en el mercado local, ya que eso habría ejercido una presión alcista insostenible sobre el dólar. En cambio, evalúan la posibilidad de que se haya activado una porción del swap de monedas por US$ 20.000 millones que había sido anunciado, un acuerdo que podría haber facilitado el retorno silencioso de los dólares estadounidenses.