Tras la mayor caída del consumo de res en años

Cambio de mando en el sector cárnico: las variables clave de los precios y las “patas flojas” del mercado

El nuevo titular del sector asumió en un contexto marcado por la caída del consumo, la falta de stock y cambios en la dinámica del negocio, donde la exportación gana protagonismo y presiona sobre el mercado interno.

Por Juan Ancalle

Con consumo en caída y oferta limitada, el recambio en la conducción se da en medio de un mercado presionado por los precios. — web.

Con el dato nacional que indicaba el menor consumo de carne en los últimos 20 años, Gente de Salta accedió a información sobre el reciente cambio de mando en uno de los sectores fundamentales del ámbito de la carne. Y es que la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores -sector que representa el proceso de la faena del ganado- presentó un golpe de timón en su presidencia.

El cambio de dirección, que hasta hace horas estaba bajo el mando de Leonardo Rafael, se hizo efectivo tras una asamblea donde se designó a Ariel Morales Anton como nuevo presidente del organismo, quien mantuvo diálogo con este medio e indicó cuáles serían los ejes de su gestión para el sector, que según el nuevo dirigente, necesita actualizarse frente a nuevos hábitos de consumo.

Ariel Morales Anton, nuevo presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores.

Los informes del sector indican que mientras los precios de los cortes vacunos acumulan subas de hasta el 63,6% interanual, superando a la inflación (33,1%), el consumo per cápita cae a 47,3 kilos anuales, con una baja del 2,5% y en mínimos de dos décadas, ambos datos de la CICCRA, en paralelo, más de la mitad de la hacienda se canaliza hacia frigoríficos exportadores, lo que evidencia el creciente peso del mercado externo en la cadena según la Cámara de Feedlot.

Las claves de la nueva gestión

En ese contexto, atravesado por tensiones en precios, consumo y oferta, el nuevo presidente de la Cámara Argentina de Matarifes dio sus primeras definiciones a Gente de Salta sobre el rumbo que buscará imprimirle al sector. Según explicó, uno de los ejes centrales estará puesto en avanzar en un proceso de modernización que permita adaptar la actividad a nuevas formas de consumo, en un esquema que —señaló— se mantuvo prácticamente sin cambios durante décadas.

"El desafío es avanzar en nuevas formas de comercialización, como el envasado al vacío y otros sistemas que ya se utilizan pero aún no están generalizados”, declaró en diálogo con este medio.

En esa línea, planteó la necesidad de incorporar mejoras en la comercialización y en los procesos, con el objetivo de acompañar una transformación en la demanda que ya comienza a evidenciarse. “Venimos de una manera tradicional hace 70 años”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el desafío será adecuar el funcionamiento del sector a un mercado que ya no responde a las mismas lógicas de consumo.

A su vez, advirtió sobre la presencia de circuitos informales dentro de la cadena, donde la falta de transparencia genera competencia desleal y distorsiones en el mercado, un aspecto que también buscará corregir durante su gestión, y denunció que existen procesos de faena de sectores que usan matrículas “prestadas” o sin permisos.

Formación de precios: las “patas” del mercado y el desequilibrio actual

Al analizar la dinámica del mercado, el dirigente explicó que la formación de precios se apoya en tres variables centrales, que funcionan como “patas” de una misma estructura: la oferta, la demanda y el poder adquisitivo.

Dentro de esas variables, “hay que tener en cuenta -dice- que los costos internos, son todavía caros”.

Sin embargo, advirtió que en el escenario actual ese equilibrio no se cumple, por lo que las “patas flojas” pueden hacer tambalear el valor de la carne para el consumidor:

  1. Por un lado, la falta de stock —especialmente de hacienda gorda— limita la oferta disponible
  2. Por otro, la pérdida de poder adquisitivo condiciona la demanda. 

Si tuviéramos un aumento de stock, no estaríamos con los precios tan altos”, afirmó.

El análisis del nuevo titular de la CAMyA se da en paralelo al esquema proyectado por la Sociedad Rural de Salta, quienes recientemente y también en diálogo con Gente de Salta, mantuvieron que la clave para mantener a raya la tendencia alcista de la carne es el aumento de ganado bovino.

Alfredo Figueroa.

Según proyectan, en los próximos años, las cabezas de la hacienda -que hoy rondan en un millón- podrían duplicarse y rozar los dos millones. Eso sí, solo sería posible con inversiones fuertes en el sector, donde ven con buenos ojos los nuevos créditos que se lanzaron en la Expoagro, e incluso el nuevo Régimen de Incentivos a las Medianas Inversiones (RIMI), que vienen en un bloque impositivo tenido en cuenta en la Reforma Laboral.

De poner los campos en condiciones para el aumento de ganado, y de tener toda la maquinaria y tecnología necesaria para mantener esas condiciones, las dos escenarios podrían suceder son, la cría de nuevos novillos, cuyo impacto en la hacienda y posterior traslado a frigoríficos podría demorar tres años más, o la compra de nuevo ganado para, con una inversión más costosa, sumar cabezas de manera más ágil.