Mientras la mayoría mira el litio, otros cuantos el oro y el cobre, e incluso algunos adelantados empiezan a seguir el uranio, Eduardo Elsztain —magnate inmobiliario y uno de los mayores propietarios de tierras del país— apuesta en Salta por un recurso menos obvio: la plata, un metal precioso que la propia minera a cargo del proyecto considera “infravalorado”.
Argenta Silver, la minera que tiene el 10% de sus acciones en la cartera empresarial de Elsztain, comunicó nuevos resultados de perforación en El Quevar, donde reportó un tramo de plata de “bonanza” en plena Puna salteña. En ese “oasis” la concentración de plata fue casi dos veces y media mayor de la estimada, con un sector excepcional que multiplicó por diez esos valores.

“Estos resultados representan otro importante avance para El Quevar y continúan demostrando la solidez, continuidad y potencial de expansión del sistema Yaxtché... El Quevar es mucho más grande de lo que se creía históricamente”, sostuvo Joaquín Marías, presidente y director ejecutivo de Argenta Silver.
El dato técnico aparece en el pozo QVD-469, donde Argenta informó 446 gramos de plata por tonelada durante 28 metros, un valor cercano a lo que la compañía ya tenía estimados como promedio del recurso. Sin embargo, dentro de esa misma perforación aparecieron sectores mucho más concentrados: seis metros con 1.195 gramos por tonelada, casi dos veces y media por encima de esa referencia, y un metro excepcional de 4.870 gramos por tonelada, es decir, unas diez veces más que el promedio informado para el recurso.

En la propia presentación de Argenta ante inversores, la compañía sostiene que la demanda del metal está en aumento por el empuje de la industria fotovoltaica, la necesidad de nuevas tecnologías y las tensiones geopolíticas, mientras afirma que la plata “sigue estando infravalorada en comparación con el oro”.
Quién es Eduardo Elsztain y por qué le dicen “el dueño de la Argentina”
A Eduardo Elsztain le dicen “el dueño de la Argentina” por una mezcla de fortuna, escala empresaria y presencia en sectores muy distintos de la economía. La curiosidad se volvió incluso una postal de internet: al buscar en Google expresiones como “dueño de la Argentina”, aparecen resultados vinculados a su nombre y sus negocios.
Elsztain es el hombre detrás de IRSA, uno de los mayores grupos inmobiliarios del país, con centros comerciales, oficinas, hoteles y desarrollos urbanos de gran escala. También controla Cresud, su brazo agropecuario, con campos en distintas provincias argentinas y negocios en Brasil, Paraguay y Bolivia, además de producción de granos, caña de azúcar y carnes.
Esa pata rural ayuda a entender el apodo. En un relevamiento publicado tras la derogación de la Ley de Tierras, Cresud fue ubicada entre los grandes grupos con mayor cantidad de hectáreas vinculadas en la Argentina, con 538.822 hectáreas distribuidas en Santa Cruz, La Pampa, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Chaco, Catamarca y Salta.
Del Alto Noa a El Quevar: los negocios de Elsztain en Salta
A través de IRSA, el grupo empresario tiene presencia en la capital provincial con el Shopping Alto Noa, uno de los centros comerciales más reconocidos de la ciudad. El corredor fue adquirido en 1995 por IRSA, un año después de su inauguración en 1994. Desde ese entonces la firma inmobiliaria cobra el alquiler de todos y cada uno de los locales en el centro de consumo de Salta.

Cresud, por otro lado, es el brazo agropecuario y figura en relevamientos sobre grandes grupos con tierras en la Argentina y registra hectáreas vinculadas a distintas provincias, incluida Salta, donde controla 37.858 hectáreas. Esa presencia rural también estuvo atravesada por cuestionamientos ambientales: organizaciones como Greenpeace y Global Witness señalaron a la compañía por desmontes en el Gran Chaco.

A ese mapa, desde mayo del año pasado, se sumó la minería. Argenta Silver informó que el Grupo Elsztain aparece entre los accionistas de la compañía que controla El Quevar, el proyecto de plata ubicado en la Puna salteña. La propia empresa había presentado al yacimiento como uno de los depósitos de plata pura no desarrollados más relevantes del país, mientras que las firmas del empresario anunciaban en marzo del 2025 su ingreso al proyecto y para agosto de ese mismo año ya controlaban el 10% de las acciones.
Aunque la minería salteña no era completamente ajena a su recorrido, porque años atrás Elsztain ya había aparecido vinculado a Lindero a través de Austral Gold y Goldrock Mines, ese antecedente quedó como parte de su historial empresario y no como una inversión vigente en la provincia. El foco actual, en cambio, está puesto en la plata.