Dos ciudades de Salta, entre las peores del país para vivir bajo techo: hacinamiento, precariedad y casas "sin papeles"

El relevamiento expone una brecha territorial profunda en el norte provincial: déficits materiales, convivencia forzada y dominio informal explican la caída al tramo más bajo del indicador elaborado con datos oficiales.

Por Redacción Gente de Salta

Pobreza en Salta. Foto: Javier Corbalán — .

Tartagal y San Ramón de la Nueva Orán quedaron entre las ciudades argentinas con peores condiciones para vivir bajo techo. Un ranking nacional elaborado por la Fundación Tejido Urbano, con datos del Censo 2022 del INDEC, ubicó a ambas localidades salteñas en el grupo más crítico del país por la combinación de hacinamiento, casas precarias, viviendas compartidas por más de una familia y hogares sin escrituras sobre el lugar que habitan.

El informe ordenó a las 80 ciudades más grandes del país según el Índice de Hábitat Urbano, una medición que va de 0 a 10 y sintetiza siete problemas habitacionales. El promedio nacional fue de 6,2 puntos, pero Tartagal y Orán quedaron por debajo de los 4, junto a Perico, en Jujuy, y Clorinda, localidad de Formosa, entre las ciudades con mayor vulnerabilidad general.

Las ciudades con mayor vulnerabilidad general son Tartagal, San Ramón de la Nueva Orán, Perico y Clorinda, con menos de 4 puntos”, sostiene el documento, que también advierte sobre otros grandes aglomerados con índices bajos, como Formosa, San Miguel de Tucumán, Santiago del Estero, el Gran Buenos Aires sin CABA, Salta capital, Corrientes y Resistencia.

Gráfico de la fundación: las localidades salteñas en el fondo de la tabla.

El índice fue construido a partir de distintas dimensiones del problema habitacional: hogares que comparten una misma vivienda, hacinamiento, viviendas irrecuperables, viviendas deficitarias pero recuperables, falta de servicios básicos, falta de seguridad sobre la vivienda y dificultad para acceder a la propiedad.  El informe ponderó con mayor peso las situaciones más críticas, como el hacinamiento, las viviendas irrecuperables y las casas compartidas por más de una familia.

En el caso salteño, uno de los puntos más duros aparece en lasviviendas irrecuperables. Se trata de construcciones que no cuentan con condiciones adecuadas para ser habitadas y que no pueden solucionarse con simples refacciones, como ranchos, casillas, piezas en inquilinatos o pensiones. En ese componente, Tartagal aparece en el extremo más crítico del ranking, mientras que Orán también queda entre los registros más bajos. Según el informe, en ambas ciudades más del 13% de los hogares vive en esa condición.

Pobreza en Salta. Foto: Javier Corbalán.

El problema también se repite en las viviendas compartidas por más de una familia. El informe señala que los peores valores de ese subíndice se concentran principalmente en el noroeste argentino y menciona entre los casos más comprometidos a Perico, Orán, Salta, Jujuy y Tartagal. En esas ciudades, más del 5% de los hogares comparte vivienda con otro hogar, una situación que impacta en la privacidad, la convivencia cotidiana y la calidad de vida de las familias.

Otro indicador que golpea al norte provincial es el hacinamiento crítico. La medición considera crítica la situación de los hogares donde viven más de tres personas por cuarto. Tartagal aparece nuevamente entre las ciudades más complicadas del país en este punto, junto a Perico, Goya, Formosa y Clorinda, todas con más del 4% de sus hogares afectados por esa condición.

El documento también marca una dificultad menos visible, pero central: la falta de seguridad sobre el lugar donde viven las familias. En términos técnicos, el informe la define como inseguridad en la tenencia de la vivienda, una categoría asociada a hogares que no tienen documentación adecuada sobre la propiedad o el uso de la casa. En Tartagal y Orán, junto a Clorinda, Puerto Iguazú, Perico, Eldorado, San Pedro de Jujuy, Concepción y Formosa, el puntaje vuelve a ser 0 porque esa situación afecta a más de la mitad de los hogares.

Pobreza en Salta. Foto: Javier Corbalán.

Salta capital no quedó al fondo del ranking, pero tampoco salió bien parada. Con 5,4 puntos, se ubicó por debajo del promedio general de las ciudades relevadas y fue mencionada entre los grandes aglomerados urbanos con índices bajos. A diferencia de Tartagal y Orán, la capital provincial no aparece entre las peores del país, aunque sí queda dentro del grupo de ciudades grandes con problemas habitacionales relevantes.

La contracara aparece en ciudades intermedias del centro del país, como Río Tercero, San Francisco, General Pico, Villa María y Tres Arroyos, que figuran entre las mejor ubicadas. Esa diferencia territorial expone una fractura persistente: mientras buena parte del centro argentino concentra mejores condiciones urbanas, varias ciudades del norte siguen arrastrando déficits habitacionales profundos.

Tartagal y Orán no solo aparecen mal ubicadas en una tabla nacional, sino que concentran problemas estructurales que atraviesan la vida diaria de miles de familias: casas precarias, hogares compartidos, hacinamiento y viviendas sin documentación suficiente. Más que una estadística, el informe muestra una desigualdad que se mide en metros cuadrados, paredes frágiles y papeles que faltan.