En Deán Funes 535, en pleno microcentro de la ciudad de Salta, se levanta un esqueleto edilicio que desde hace años forma parte del paisaje urbano. El edificio Lyon, proyectado por la desarrolladora IKBA como una torre de departamentos con una ubicación privilegiada, nunca llegó a la obra fina y terminó convertido en el símbolo visible de un conflicto inmobiliario que atravesó juzgados, familias damnificadas y apellidos conocidos de la provincia.
El caso, señalado durante años por compradores como una estafa inmobiliaria, después de casi 10 años de conflicto en tribunales empezó a ver luz al final del túnel. Los últimos movimientos del concurso preventivo muestran que el inmueble empezó a repartirse jurídicamente mediante escrituras en condominio, mientras todavía se discuten deudas, porcentajes y saldos millonarios entre la desarrolladora y algunos acreedores que reúnen a empresarios de marcas conocidas e incluso a un reciente ex vicegobernador.
El Lyon fue concebido como un edificio de departamentos en una de las zonas más cotizadas del centro salteño. En escritos presentados ante la Justicia, la propia IKBA sostiene que algunas de las unidades en disputa rondaban los USD 55 mil, según el expediente judicial al que Gente de Salta tuvo acceso, reflejando el perfil del emprendimiento inmobiliario que terminó judicializado durante casi una década.
Aunque la fecha de algunas compraventas se remonta a 2015 y 2016, según distintos escritos incorporados al concurso, las unidades nunca llegaron a entregarse y el proyecto terminó derivando en una extensa disputa judicial que todavía sigue abierta. La paralización de la obra, los reclamos de compradores y el posterior concurso preventivo transformaron al Lyon en uno de los casos inmobiliarios más resonantes de los últimos años en Salta, y el rastro de la edificación, con el detalle de su ubicación, solo sirve como cartelería en la actualidad.
Uno de los inversores damnificados que aparece en la distribución actual del Lyon es el ex vicegobernador Andrés Zottos, quien fue compañero de fórmula de Juan Manuel Urtubey entre 2007 y 2015 y uno de los dirigentes históricos del PJ salteño. También figura Fertel, firma compuesta íntegramente por la familia Martel y dedicada al rubro de pinturas y materiales para la construcción en Salta.
La planilla además incluye a Gao Chang Lin, empresario chino con negocios en plantas producción y ensamblado de motocicletas en Córdoba y a bodegas en Mendoza; y a Luis Fernando Issa, productor musical salteño relacionado con grupos y artistas como Los Huayra, luego Ahyre o el Chaqueño Palavecino. Los documentos incorporados al expediente muestran así cómo el edificio terminó involucrando a empresarios, inversores y figuras conocidas de distintos sectores económicos y políticos de la provincia.
Detrás de IKBA aparece la figura de Matías Desimone, fundador de la desarrolladora que terminó envuelta en un colapso económico y judicial que dejó un tendal de damnificados en distintos puntos de Salta. Además del Lyon, la firma acumuló conflictos vinculados a urbanizaciones como Cielos del Sur y Cielos del Valle, en Cerrillos, proyectos que derivaron en denuncias, pedidos de quiebra y reclamos de familias que aseguraban haber pagado durante años por viviendas o terrenos que nunca llegaron a concretarse.
Con el paso de los años, las denuncias contra la desarrolladora comenzaron a multiplicarse tanto en el fuero comercial como en el penal. Mientras parte de los damnificados intentaba recuperar dinero, terrenos o escrituras a través del concurso preventivo, Desimone quedó alcanzado por restricciones judiciales que le impiden salir del país sin autorización.
Actualmente, el Lyon muestra un fuerte deterioro producto del paso del tiempo y los años de paralización. Lejos de aquellos departamentos premium que habían sido comercializados en pleno auge inmobiliario, lo que hoy existe es un esqueleto edilicio inconcluso que permanece expuesto desde hace años en una de las zonas más transitadas del microcentro salteño.
Bajo ese escenario, el actual avance judicial del concurso comenzó a transformar parte de los reclamos en porcentajes indivisos de condominio sobre el edificio. Es decir, los damnificados que originalmente esperaban recibir un departamento terminado pasaron a obtener participación jurídica sobre una estructura todavía inconclusa, mediante escrituras, reconocimientos de unidades y distribución de porcentajes dentro del inmueble.
La planilla incorporada a la causa muestra que actualmente existen más de veinte titulares particulares vinculados al Lyon, con participaciones que en la mayoría de los casos oscilan entre el 1,6% y el 3,4% del edificio, dependiendo de las unidades y cocheras involucradas. Entre ellos aparecen departamentos, cocheras y porcentajes indivisos ya reconocidos dentro del esquema de condominio impulsado por la Justicia.
Sin embargo, IKBA todavía conserva la mayor parte del emprendimiento. Según la documentación incorporada al expediente, la desarrolladora mantiene el 59,07% del edificio, mientras el resto quedó distribuido entre particulares, inversores y damnificados que comenzaron a obtener reconocimiento jurídico sobre distintas partes de la estructura tras años de litigios.
El valor de una torre inconclusa
A pesar de que el Lyon permanece inconcluso desde hace años, los balances de IKBA todavía lo muestran como uno de los activos más importantes de la desarrolladora. En la documentación presentada ante la Justicia, la empresa continúa describiendo al edificio como un proyecto de “40 departamentos de alta gama” en pleno microcentro salteño.
Bajo el nombre interno de “Palacio Deán Funes”, el edificio Lyon aparece valuado en $3.494 millones. En paralelo, la firma informó bienes de cambio por más de $6.500 millones y un patrimonio neto cercano a los $6.000 millones.
Los estados contables también muestran que IKBA todavía registraba cientos de millones de pesos en anticipos de clientes y pasivos concursales vinculados al proceso judicial que sigue abierto. Sin embargo, pese a esas cifras, la empresa no declaró ventas inmobiliarias durante 2024 y cerró el ejercicio con apenas $8,8 millones en caja y bancos
Sin embargo, fuera del círculo empresarial y político de los damnificados también aparecen pequeños inversores, jubiladas y familias que habían apostado sus ahorros a un departamento en pleno centro salteño y que hoy todavía intentan recuperar al menos una parte de esa inversión.
Al dialogar con distintos actores vinculados al entramado judicial e inmobiliario del Lyon, entre ellos damnificados y profesionales del derecho, Gente de Salta pudo reconstruir y confirmar en base a tres distintas fuentes, además, un rumor que desde hace meses circula entre acreedores y tribunales: la posibilidad de que un importante grupo empresario avance sobre la compra de deudas y derechos dentro del concurso preventivo.