En un contexto marcado por la incertidumbre económica, los vaivenes del mercado y la presión sobre los costos de producción, el campo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda provincial. Esta semana, el vicegobernador Antonio Marocco recorrió emprendimientos vinculados a la producción porotera y tabacalera, dos actividades clave para la matriz productiva de Salta y fundamentales para el sostenimiento del empleo rural.
La visita se desarrolló en instalaciones de la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta (COPROTAB), donde, junto a directivos de la entidad y empresarios del sector, Marocco recorrió el predio en el que se prepara el poroto para su comercialización. Además, supervisó el inicio del acopio de tabaco, que comenzó esta semana y marca uno de los momentos más sensibles del calendario productivo.
El vicegobernador estuvo acompañado por José Aranda, dirigente de COPROTAB y presidente reelecto de la Asociación Internacional de Productores de Tabaco (ITGA), y por Miguel Méndez, titular de FJMA GRAINS GROUP, firma que recientemente recibió la certificación del Instituto Nacional de Semillas (INASE) como preparador de semillas, convirtiéndose en el único operador habilitado para esta tarea en la capital salteña. Un dato que no es menor en tiempos donde la trazabilidad y la calidad son condiciones indispensables para competir en los mercados externos.
Al finalizar la recorrida, Marocco subrayó la importancia estratégica de ambas producciones: “La actividad porotera y la tabacalera son parte de la Salta productiva que queremos y que desde el Gobierno provincial buscamos acompañar, siguiendo los lineamientos del gobernador Gustavo Sáenz”. El mensaje apunta a reforzar la presencia del Estado en sectores que, pese a su peso económico, suelen enfrentar dificultades estructurales y coyunturales.
Salta lidera la producción nacional de porotos, con una participación que oscila entre el 70% y el 80% del total del país, y con un perfil marcadamente exportador: cerca del 90% de lo producido se destina a mercados externos. En ese escenario, el acompañamiento a la cadena productiva no solo impacta en la economía regional, sino también en el ingreso de divisas y en la competitividad de la provincia.
La recorrida dejó un mensaje claro: en medio de un contexto desafiante para el campo argentino, sostener y fortalecer a las economías regionales no es solo una decisión productiva, sino también una definición política sobre el modelo de desarrollo que Salta busca consolidar.