Mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sostiene durante enero una activa estrategia de compras de divisas en el mercado de contado, el tipo de cambio oficial continúa exhibiendo un alto grado de estabilidad, un comportamiento destacado para un período que no suele caracterizarse por un fuerte ingreso de dólares comerciales.
La relativa calma cambiaria se apoya en una combinación de factores financieros. Por un lado, las liquidaciones de colocaciones de Obligaciones Negociables (ON) realizadas por empresas locales, en el marco de un renovado acceso al financiamiento corporativo externo tras las elecciones legislativas, incrementaron la oferta de divisas. A esto se sumó el desarme de coberturas cambiarias y la reactivación de estrategias de carry trade, favorecidas por tasas de interés reales positivas, lo que facilitó un proceso gradual de recomposición de las reservas netas del BCRA.
En este contexto, el dólar había acumulado durante la semana pasada una baja significativa de $35 en sus distintas variantes. Sin embargo, en la apertura de la jornada de hoy se observó una corrección al alza, leve pero suficiente para interrumpir la racha descendente que se había sostenido durante cinco ruedas consecutivas. El movimiento se dio en una semana clave para el mercado, marcada por el viaje del presidente Javier Milei al Foro Económico Mundial de Davos, donde el Gobierno buscará consolidar señales de disciplina macroeconómica y previsibilidad.
En el segmento minorista, el dólar oficial cerró en $1.410 para la compra y $1.460 para la venta en el Banco Nación, con un incremento de $5 respecto del cierre anterior. El mercado mayorista, en tanto, mostró operaciones acotadas y sin sobresaltos, en línea con un escenario de baja volatilidad.
A nivel regional, no obstante, la dinámica cambiaria mostró valores sensiblemente más elevados. En la plaza informal de Salta, el dólar se negoció entre $1.480 y $1.510, reflejando una brecha significativa respecto de la cotización oficial y evidenciando las particularidades del mercado cambiario en el interior del país. Operadores locales atribuyen estos valores a una menor oferta de divisas, a la demanda estacional y a factores de cobertura frente a la incertidumbre, lo que mantiene al tipo de cambio paralelo en niveles superiores al promedio nacional.
De este modo, mientras a nivel macro el Gobierno logra sostener la estabilidad del dólar y avanzar en la acumulación de reservas, en las economías regionales persisten tensiones cambiarias que continúan condicionando expectativas y decisiones financieras en el corto plazo.