Tras una semana de reuniones en Buenos Aires, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio por concluida la misión técnica correspondiente a la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina por USD 20.000 millones en abril de 2025, en un paso clave para el frente financiero del Gobierno.
La delegación, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, mantuvo encuentros con el equipo económico liderado por Luis Caputo y con otros referentes para analizar la marcha del programa. Desde el organismo que conduce Kristalina Georgieva señalaron que “se registraron muy buenos avances en las conversaciones”, aunque aclararon que el diálogo continuará en los próximos días.
Qué se evaluó
La revisión no fue meramente formal. El eje de las conversaciones giró en torno a dos variables centrales:
La meta fiscal comprometida para 2026, considerada el ancla principal del programa.
La acumulación de reservas internacionales netas del Banco Central, uno de los puntos más sensibles del acuerdo.
En este contexto, el Gobierno busca que el Directorio del FMI apruebe las metas revisadas para destrabar un desembolso de USD 1.000 millones, previsto en el cronograma financiero.

El punto crítico: las reservas
Si bien en el mercado existe la expectativa de que el giro se concrete, la negociación incluye un elemento técnico clave: la necesidad de aprobar un “waiver” (perdón) por el incumplimiento de la meta de reservas correspondiente al año pasado.
El compromiso original establecía que el Banco Central debía cerrar el cuarto trimestre de 2025 con un saldo positivo de USD 2.400 millones en reservas netas. Sin embargo, tras la primera revisión, ese objetivo se transformó en un rojo cercano a USD 2.600 millones.
Durante el período electoral, el equipo económico priorizó la estabilidad cambiaria y utilizó divisas para contener la volatilidad del dólar, lo que dificultó el cumplimiento del objetivo de acumulación.
Un cambio de tendencia en 2026
El panorama comenzó a modificarse en el arranque de este año. Con la implementación de la “fase 4” del programa monetario en enero, el Banco Central logró revertir la dinámica y ya adquirió más de USD 2.000 millones, encadenando 29 ruedas consecutivas de compras.
La entidad que preside Santiago Bausili proyecta que, de sostenerse esta tendencia, podría sumar entre USD 10.000 y USD 17.000 millones en 2026, lo que fortalecería el frente externo y facilitaría futuras revisiones del acuerdo.
En este escenario, el cierre positivo de la misión técnica representa una señal de respaldo político y técnico al rumbo económico, aunque la aprobación definitiva del desembolso dependerá de la evaluación final del Directorio del Fondo en las próximas semanas.


