Las publicaciones sobre los informes del INDEC hicieron su debut bajo el mando de su ahora titular, Pedro Lines, en las que se presentó el índice de precios correspondiente a los bienes que se comercializaron en el exterior: la evolución de los precios de los bienes de importación y exportación. Lo que implicó una ganancia estimada de u$s 3.509 millones para la economía argentina.
Según detalló el organismo estadístico, los precios de las importaciones registraron una caída interanual del 0,5%, mientras que los precios de las exportaciones descendieron 1,6%, de acuerdo a los datos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, en la comparación contra igual período del año anterior.
En ese sentido, mientras Argentina tuvo que pagar menos dólares por cada producto importado, recibió todavía menos por los bienes exportados, un deterioro en los términos del intercambio que en el balance significó un drenaje, leve, pero drenaje en fin, de dólares.
En el caso de las importaciones, la baja de precios se explicó por el comportamiento de distintos usos económicos. Durante el cuarto trimestre de 2025 se observaron:
1. Vehículos automotores de pasajeros: -17,0%
2. Combustibles y lubricantes: -9,4%
3. Bienes intermedios: -3,4%
4. Bienes de capital: +6,0%
En cuanto a las exportaciones, la disminución de precios respondió a la evolución de los principales rubros. El informe consignó:
1. Combustibles y energía: -10,5%
2. Productos primarios: -3,1%
3. Manufacturas de origen agropecuario: -0,5%
4. Manufacturas de origen industrial: +5,1%
Acumulado anual
En el acumulado de 2025, la dinámica de precios del comercio exterior mantuvo la misma tendencia. Según el INDEC, los precios de las importaciones registraron una caída del 4,5% en comparación con 2024, mientras que los precios de las exportaciones descendieron 0,6% en el mismo período, en un contexto de fuerte aumento de las cantidades comercializadas, tanto del lado de las compras externas como de las ventas al exterior.
Al medir los 12 meses del año pasado el balance de precios significó, en contrasentido al último trimestre, un dato positivo: lo que se vendió fue más caro que lo que se compró, en ambos casos, de afuera.
En ese contexto, el mayor volumen de comercio permitió amortiguar la caída de los precios y dejó un saldo favorable en términos relativos. Durante 2025, las cantidades importadas crecieron 30,5% y las exportadas 10,0%, una dinámica que, combinada con la mejora en los términos del intercambio, implicó una ganancia estimada de u$s 3.509 millones para la economía argentina.