Datos de la Secretaría de Trabajo

Es oficial y sector por sector: Cuántos puestos de trabajo se perdieron en solo un mes

Los datos corresponden a agosto, pero la Encuesta de Información Laboral de septiembre sigue en la misma línea.

Por Federico Aspiazu

Minería Salta — - (Gangfeng)

Mientras el debate sobre la reforma laboral propuesta por el Gobierno domina los titulares, una sombra persiste sobre la economía: su incapacidad para generar nuevas oportunidades. Los números, fríos e implacables, cuentan una historia de estancamiento y retroceso. 

En agosto, según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, se esfumaron 11.229 empleos registrados, una pincelada más en un cuadro preocupante. El aire se siente denso, cargado de incertidumbre para miles de familias.

La Encuesta de Información Laboral (EIL) de septiembre no ofrece consuelo. Sus resultados proyectan una continuidad en la contracción del empleo privado registrado, con un descenso del -0,1%. Esta cifra representa ocho meses consecutivos de retroceso, con la única excepción de un leve repunte del 0,1% en junio.

 La sensación es que la economía patina sobre una superficie resbaladiza, luchando por encontrar tracción.

En agosto, la población con trabajo registrado se situó en 12.844.725 personas. Dentro de este universo, 10.051.165 son asalariados registrados, abarcando tanto el sector privado como el público y el trabajo en casas particulares. 

Los 2.793.560 restantes corresponden a trabajadores independientes, incluyendo monotributistas y autónomos. Cada número representa una historia individual, un esfuerzo cotidiano por construir un futuro.

El análisis más detallado revela que el empleo asalariado registrado retrocedió en 12.604 personas. Este descenso se distribuye entre el sector privado (-0,2%), el sector público (-0,1%) y el trabajo en casas particulares (-0,1%). La pérdida, aunque porcentualmente pequeña, se siente como un goteo constante que erosiona la confianza.

El sector privado, motor tradicional de la economía, acumula 6.204.252 empleados, pero con una preocupante disminución de 10.600 trabajadores. Desde principios de 2025, la sangría asciende a 27.000 puestos menos. Si se compara con noviembre de 2023, la cifra se agudiza hasta los 181.512 empleos perdidos. 

No todo son malas noticias. El trabajo independiente experimentó un ligero crecimiento de 1.800 personas, impulsado principalmente por el incremento de 5.500 adherentes al monotributo. Sin embargo, este dato positivo se ve parcialmente contrarrestado por la caída de 2.800 personas en el régimen de autónomos y 900 aportantes al monotributo social. La balanza, aunque inclinada hacia un lado, muestra la complejidad del panorama laboral.

Un análisis por rama de actividad revela un mosaico diverso. Nueve sectores productivos redujeron su número de trabajadores, dos se mantuvieron estables y solo tres lograron expandirse. La economía, como un organismo complejo, muestra diferentes ritmos y reacciones ante los desafíos.

Los sectores que lograron incrementar su nivel de empleo fueron la Pesca (6,1%), Hoteles y restaurantes (0,2%) y Suministro de electricidad, gas y agua (0,2%). Estos oasis de crecimiento ofrecen un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre.

Enseñanza y Transporte, almacenamiento y comunicaciones se mantuvieron estables, resistiendo la tendencia generalizada a la baja.

 

En el extremo opuesto, los sectores que sufrieron las mayores pérdidas de empleo fueron: Intermediación financiera (0,7%), Explotación de minas y canteras (0,6%), Construcción (0,5%), Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,3%), Industrias manufactureras (0,3%) y Servicios comunitarios, sociales y personales (0,2%). Estas cifras reflejan la heterogeneidad del impacto de la crisis en las diferentes áreas de la economía.

Si se compara con agosto de 2024, el empleo asalariado se redujo un 0,4%, lo que equivale a 37.100 trabajadores menos. El sector asalariado privado mostró una caída del 0,2% (11.100 personas menos), el sector público una baja del 0,5% (15.900 empleos menos) y el trabajo en casas particulares retrocedió un 2,3% (10.200 personas menos). La fotografía general muestra un mercado laboral en retroceso, afectado por múltiples factores.

“A partir de septiembre de 2023, el empleo formal en el sector privado comenzó una etapa de destrucción neta, una tendencia que se acentuó durante el primer trimestre de 2024, con una caída mensual promedio de 0,4%”. La cita, proveniente de un análisis de mercado, pinta un panorama sombrío sobre la evolución del empleo.

A partir de abril de 2024, la contracción del empleo comenzó a moderarse, y en el tercer trimestre de 2024 la caída se detuvo.

Ya en el cuarto trimestre de 2024, comenzó una recuperación moderada, con una tasa de crecimiento del 0,1% mensual.

Esta recuperación fue parcial y de corta duración: durante los primeros cinco meses el empleo se estancó, alternando leves subas y bajas mensuales, pero manteniéndose en niveles similares a los de diciembre de 2024.

En los últimos tres meses (junio a agosto de 2025), el empleo volvió a registrar variaciones mensuales negativas.