El ex ministro de Trabajo y Producción, Dante Sica, afirmó que la Argentina atraviesa una transición profunda hacia un nuevo régimen económico, en el que no todos los sectores evolucionarán al mismo ritmo y donde la capacidad de adaptación será determinante.
El economista sostuvo que el país se encuentra en un proceso de “reconfiguración de la estructura productiva” y advirtió que estos cambios generan ganadores y perdedores. “Argentina sigue en esta transición de cambio de régimen económico que está reconfigurando la estructura productiva y buscando un nuevo equilibrio en precios relativos”, explicó.
En ese marco, Sica consideró que, si bien existe consenso en torno a un escenario de crecimiento, la expansión no será homogénea. “Nadie discute que Argentina va a crecer. El desafío es transformar esos motores en crecimiento para el resto de la economía, porque ese crecimiento no va a ser parejo para todos”, señaló en diálogo con Splendid AM 990.

El ex funcionario identificó como principales motores a sectores estratégicos vinculados a recursos naturales y energía, mientras que advirtió sobre las dificultades de aquellos orientados al mercado interno. “Los sectores más volcados al consumo interno van a tener un gran desafío de competencia, de innovación y de adaptación a nuevas reglas de juego”, indicó.
Respecto del debate sobre la política económica actual, Sica coincidió en que el Gobierno prioriza la desaceleración inflacionaria, aunque destacó señales recientes de flexibilización monetaria. “Hoy la tasa de interés es negativa y el Banco Central está impulsando líneas de crédito para capital de trabajo. Se empezó a aflojar la liquidez y el sistema de crédito comienza a moverse”, afirmó.

En ese sentido, explicó que el impacto de estas medidas no es inmediato debido al fuerte ajuste previo. “Venís de un shock muy fuerte el año pasado, y eso tarda en destrabarse. Pero creo que vamos en ese camino”, sostuvo.
Sobre la evolución de la actividad, el economista ubicó el inicio de la recuperación en el primer trimestre. “Los peores meses fueron enero y febrero. Marzo parece marcar un punto de inflexión”, aseguró, y agregó que comienzan a observarse mejoras en indicadores de producción y consumo. “No es una recuperación fuerte, pero empieza a verse un cambio de tendencia”, precisó.
Sica también hizo referencia a los cambios en los hábitos de consumo y cuestionó las lecturas parciales. “Si medís solo consumo masivo en supermercados, te perdés otros consumos que están ocurriendo. Hay modificaciones en el comportamiento del consumidor”, explicó.