La crisis que atraviesa la construcción en Argentina se hace sentir con fuerza en Salta. La paralización de gran parte de la obra pública desde la llegada de Javier Milei al Gobierno y la caída del financiamiento afectaron de manera directa al empleo y a la actividad de las empresas locales, que hoy trabajan con dotaciones mínimas y sin horizonte claro de reactivación.
La situación se inscribe en un escenario nacional crítico. Entre noviembre de 2023 y julio de 2025 se perdieron más de 60.000 puestos formales en la construcción, según datos oficiales del SIPA. Pero desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) advierten que el número real sería el doble: alrededor de 120.000 empleos entre julio de 2023 y octubre de 2025, si se consideran trabajadores subcontratados y personal informal, según estimaciones del IERIC.
En este contexto, el presidente de la Cámara de la Construcción de Salta, Juan Carlos Segura, al ser consultado por Gente de Salta expresó su preocupación y coincidió con el diagnóstico planteado por el titular de CAMARCO, Gustavo Weiss.
“No es posible crecer sin infraestructura. Lo vengo repitiendo desde que asumió el presidente Milei. La situación está cada vez peor. Las empresas de Salta estamos todas con el mínimo de empleados. El Gobierno de la Provincia hace lo que puede, pero no se puede seguir esperando más”, señaló Segura en diálogo con Gente de Salta.
Según el referente empresarial, la caída del empleo registrado podría ser incluso mayor a la estimación nacional:
“Los 120.000 puestos que se mencionan a nivel país se me hacen pocos. La caída en Salta es visible en cada obra frenada. Si no le encontramos una solución urgente, la situación va a seguir empeorando”.
Impacto provincial
En Salta, la construcción es un sector dinamizador de gran parte de la economía local. Su freno incide directamente en el comercio, transportistas, ferreterías, corralones, servicios técnicos y mano de obra especializada.
Las empresas que trabajan en vivienda social, escuelas, rutas y obras hidráulicas quedaron prácticamente sin actividad desde fines del año pasado. La obra privada tampoco logra compensar la caída.
Un sector con efecto multiplicador
A nivel nacional, especialistas apuntan que la construcción es uno de los sectores con mayor capacidad para motorizar la demanda interna. Incluso más que la reducción de tasas o la recomposición del crédito.
Pero la falta de inversión pública impide la recuperación. El proyecto de Presupuesto 2026 prevé una caída real del 10,6% en la Dirección Nacional de Vialidad, lo que refuerza la perspectiva de continuidad del parate.
“O se reactiva la obra pública, o no hay recuperación”
La frase surge tanto en el análisis de economistas como en la voz de los propios empresarios del sector.
Segura lo resume sin rodeos:
“No hay manera de que la economía de Salta empiece a moverse si no se reactiva la construcción. No se trata solo de compañías, es empleo, consumo, circulación de dinero y sostén de cientos de familias”.
Para la Cámara de la Construcción de Salta, la urgencia ya no es un concepto político: es un límite económico y social.