La reciente autorización de dos nuevos parques solares en La Rioja y Mendoza suma más de 105 megavatios de potencia renovable al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Aunque la noticia tiene impacto en términos de transición energética y reducción de emisiones, su relevancia también se mide en términos económicos.
La lógica es que cuanto mayor es la participación de la energía solar en la matriz eléctrica, menor es la necesidad de recurrir a centrales térmicas alimentadas con gas, gasoil o fuel oil, cuyos costos suelen ser cubiertos parcialmente por el Estado mediante subsidios.

A diferencia de las centrales convencionales, los parques solares requieren una inversión importante para su construcción, pero una vez en funcionamiento producen electricidad utilizando un recurso gratuito e inagotable: la radiación solar. Esto permite generar energía durante décadas con costos operativos considerablemente más bajos.
Por esa razón, numerosos países consideran a las energías renovables como una herramienta para reducir el gasto público destinado al sostenimiento del sistema energético.
Este lunes se conoció que la Secretaría de Energía habilitó el ingreso de los parques Arauco Solar V y Costa de Araujo al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), en las provincias cuyanas.

Salta, una ventaja natural
En la Argentina, una de las cuatro provincias mejor posicionadas para aprovechar esa tendencia es Salta. La combinación de altura, baja humedad y elevada radiación solar convierte a la Puna salteña en una de las regiones con mejores condiciones del mundo para la generación fotovoltaica. Lideran el podio Jujuy, San Juan y Mendoza.
Actualmente, la provincia de Salta cuenta con proyectos de gran escala como el Parque Solar Altiplano 200, con una capacidad de 200 MW; el Parque Solar Cafayate, que aporta 80 MW; y desarrollos en expansión como Andina de las Marianas y Olacapato, que podrían incrementar significativamente la generación renovable en los próximos años.
A ello se suman iniciativas de generación distribuida e institucional, como el Bosque Solar del Parque del Bicentenario y el parque fotovoltaico de la Universidad Nacional de Salta.

Menos dependencia, más ahorro
Especialistas en energía coinciden en que el crecimiento de la generación solar contribuye a disminuir la dependencia de combustibles importados y reduce la exposición a las fluctuaciones internacionales de precios.
En términos fiscales, una mayor participación de energías renovables puede traducirse en menores necesidades de subsidios para sostener el costo de generación eléctrica, especialmente en períodos donde los combustibles presentan fuertes aumentos.
Por eso, cada nuevo parque solar que se incorpora al sistema no solo representa más energía limpia. También constituye una inversión estratégica para mejorar la seguridad energética, ahorrar divisas y avanzar hacia un esquema con menor peso de los subsidios estatales.
- Una central que funciona con gasoil o fuel oil debe comprar combustible constantemente.
- Un parque solar produce energía durante más de 25 años sin necesidad de adquirir combustible.
Cuando los precios internacionales de la energía aumentan, los parques solares permiten evitar gastos millonarios en importaciones. Además, reducen los subsidios estatales destinados a cubrir costos de generación eléctrica.

Relación entre los incendios en Cafayate y la Planta Solar
La devastación provocada por los incendios en Cafayate volvió a poner en el centro de la escena a uno de los emprendimientos energéticos más importantes de Salta: el Parque Solar Cafayate. Las sospechas expresadas por vecinos y referentes comunitarios sobre posibles intereses económicos detrás de los focos intencionales incluyeron menciones a loteos privados y a una eventual ampliación de la planta fotovoltaica emplazada en el sur de Salta.
Sin embargo, más allá de las versiones que circulan, no existen actualmente proyectos formales para expandir el parque solar. Así lo afirmó recientemente el ingeniero Wilton Guzmán, quien señaló que la capacidad de las líneas de transmisión eléctrica en la zona se encuentra colmada y que ello imposibilita la incorporación de nuevas instalaciones de generación.
El Parque Solar Cafayate fue el primer complejo de energía solar construido en la provincia y comenzó a operar en 2019. Ubicado sobre la ruta nacional 40, cuenta con una potencia cercana a los 80 megavatios y está interconectado con el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), aportando energía renovable al Mercado Eléctrico Mayorista. El emprendimiento demandó una inversión cercana a los 96 millones de dólares y actualmente pertenece al grupo Central Puerto, uno de los principales generadores eléctricos del país.

A nivel nacional, la energía solar atraviesa una etapa de fuerte crecimiento y representa uno de los pilares de la transición energética. En marzo de 2026, la generación solar aumentó un 42% interanual y ya aporta alrededor del 6% de la matriz energética argentina, consolidando el papel estratégico de proyectos como el de Cafayate.
En ese contexto, las versiones sobre una eventual ampliación de la planta reaparecieron con fuerza tras los incendios. Existen antecedentes regulatorios de autorizaciones para incrementar la potencia instalada del parque, pero esos trámites datan de años anteriores y no se tradujeron en obras nuevas.