No es un secreto para nadie el boom que atraviesa el sector minero de Salta, y es que, solo tres de sus mayores proyectos —Taca Taca (cobre), Pozuelos Pastos Grandes y Rincón (litio)— reúnen inversiones estimadas por US$ 10.950 millones, una cifra que ubica a la provincia en el centro del mapa argentino de los minerales críticos y atrae la atención —y billeteras— de empresas de todo el mundo, incluidas las locales.
A pesar de que la mayoría de las firmas que operan en los yacimientos, ubicados generalmente en la Puna salteña, son experimentadas corporaciones del mundo minero internacional, Gente de Salta, mediante un relevamiento propio, pudo detectar actores conocidos en el entramado empresarial del sector.
Desde automotrices globales hasta apellidos históricos vinculados al mundo de la cerveza, la trastienda minera de la provincia expone, uno por uno, a magnates, grupos empresarios y compañías de alto perfil en la Argentina y el mundo.
Stellantis: la trama que une a Fiat, Peugeot, Jeep, Juventus y el litio salteño
Stellantis, la referente automotriz, a la vez que produce Peugeot, Citroën y Fiat en dos plantas en el país, adquirió el 19,9% de Argentina Litio y Energía S.A., subsidiaria de Argentina Lithium. Esa sociedad está vinculada a proyectos como Rincón Oeste y Pocitos, y apunta al desarrollo de litio en salmuera. El acuerdo incluye además el suministro futuro de hasta 15.000 toneladas de litio por año desde 2028, por un período inicial de siete años.

Detrás de Stellantis aparece Exor, el holding de la familia Agnelli-Elkann, heredera del imperio Fiat. Exor es el principal accionista de Stellantis y conecta el negocio automotriz actual con una de las dinastías empresarias más influyentes de Europa. Por eso, la participación de Stellantis en el litio salteño no remite solo a una automotriz: también vincula a Salta con el grupo familiar que durante décadas marcó la historia industrial italiana.
Exor es un holding de inversión con participaciones en distintas áreas: automotriz, industria, salud, tecnología, medios, lujo y deportes. En su cartera aparecen compañías como Stellantis, Philips, The Economist Group, y el club italiano Juventus. Así, detrás del 19,9% que Stellantis tomó en Argentina Litio y Energía S.A. aparece una red empresaria global que va mucho más allá de los autos y que llega, incluso, al fútbol europeo.
Carlos Miguens Bemberg: del imperio Quilmes a la minería y la energía
Carlos Miguens Bemberg aparece en esta trama por su vínculo con Central Puerto, empresa que con un 9,9% es parte de AbraSilver a través de Proener S.A.U. El proyecto asociado es Diablillos, recientemente ingresado al RIGI, que opera yacimientos de plata y oro en Salta. La conexión no es directa como operador minero, sino indirecta: Central Puerto participa en la minera canadiense que controla el activo.

Miguens Bemberg pertenece a una de las familias empresarias más tradicionales del país. El apellido quedó históricamente asociado a Cervecería Quilmes, fundada por la familia Bemberg y vendida finalmente al grupo belga-brasileño InBev. Después de esa etapa, el grupo familiar diversificó inversiones hacia distintos sectores, entre ellos energía, agroindustria y minería.
El propio recorrido empresarial de Miguens permite explicar por qué su nombre aparece. Tras la venta de Quilmes, el grupo se vinculó al sector energético mediante sociedades como Sadesa, junto con otros empresarios, y participa en activos como Central Puerto y Piedra del Águila. También tuvo antecedentes mineros a través de proyectos como Patagonia Gold. Por eso, su presencia en la trastienda de Diablillos no aparece como un salto aislado, sino como parte de una estrategia de diversificación empresarial.
Eduardo Escasany: del Banco Galicia al oro y plata
Eduardo Escasany aparece en el entramado de la minería salteña por su participación como accionista relevante, como el caso anterior, de Central Puerto, compañía que invirtió y posee el 9.9% de AbraSilver. Esa inversión conecta indirectamente al empresario con Diablillos, el proyecto de plata y oro que AbraSilver desarrolla en Salta.

Escasany es conocido principalmente por su trayectoria en el mundo financiero. Fue una figura central del Banco Galicia, donde ocupó cargos de conducción durante décadas, además de participación societaria. Su nombre quedó asociado a uno de los grupos bancarios privados más importantes de la Argentina, antes de diversificar su presencia hacia otros sectores económicos.
En el detrás de escena minera, Escasany no aparece como operador de un proyecto ni como dueño directo de un yacimiento. Su vínculo se da a través de Central Puerto, una generadora eléctrica con capital abierto, que decidió tomar posición en AbraSilver. Así, el caso Diablillos muestra cómo capitales provenientes del sistema financiero y energético argentino también empezaron a mirar hacia la minería salteña.
Eduardo Elsztain: “Dueño de la Argentina” y la plata de El Quevar
Por si los demás no sonaban conocidos, Eduardo Elsztain un verdadero tiburón empresarial apodado quizás con exageración. “Dueño de la Argentina”, aparece en la minería salteña a través de IFIS, un vehículo inversor que tomó participación en Argenta Silver Corp. Argenta Silver controla el proyecto El Quevar, un desarrollo de plata ubicado en Salta. La operación lo ubica como inversor relevante en una minera junior con activo salteño.

Elsztain es conocido por su trayectoria en el mundo del real estate, las finanzas y el agro. Es el principal nombre detrás de IRSA, una de las mayores compañías inmobiliarias del país, y de Cresud, vinculada al negocio agropecuario. También aparece asociado a Banco Hipotecario y a otros vehículos de inversión.
Su entrada en Argenta Silver muestra cómo la minería salteña también empezó a captar capitales provenientes de sectores no mineros. En este caso, un empresario identificado con shoppings, oficinas, campos y finanzas aparece vinculado a un proyecto de plata en la Puna. No opera el yacimiento, pero sí participa en la empresa que lo controla.
Paolo Rocca: Techint y Tecpetrol entran al litio salteño
Paolo Rocca, el italoargentino y empresario local más rico del país, aparece en el mapa minero salteño a través del Grupo Techint y su petrolera Tecpetrol, que adquirió Alpha Lithium Corporation.
Esa operación le dio acceso a activos de litio en salares de Salta, entre ellos Tolillar, además de áreas en Hombre Muerto y Arizaro. A diferencia de otros casos, acá no se trata de una participación minoritaria en una minera canadiense, sino de una adquisición corporativa más directa.

Rocca es el principal referente del Grupo Techint, uno de los conglomerados industriales más importantes de la Argentina y de América Latina. El grupo tiene presencia en acero, ingeniería, construcción, energía, petróleo y gas, con compañías como Tenaris, Ternium y Tecpetrol. Su desembarco en litio conecta la minería salteña con uno de los grupos industriales argentinos más poderosos.
El caso Techint muestra otro perfil de “tiburón” minero: no una automotriz que asegura insumos, ni una energética que compra acciones, sino un grupo industrial que entra al negocio del litio desde su brazo petrolero. En una provincia donde el litio se convirtió en mineral estratégico, la llegada de Tecpetrol a Alpha Lithium ubica a la familia Rocca dentro de la nueva carrera por los recursos salteños.